El mejor candidato es el que puede ganar

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Foto: larazondemexico

La noche del Supermartes definió a los dos precandidatos del partido demócrata: Bernie Sanders y Joe Biden. El primero, progresista y retador. El segundo, liberal y encantador. La suma de ambos sería un perfil invencible, pero… compiten entre ellos.

Joe Biden se quedó con los primeros estados en cerrar las votaciones: Alabama, Arkansas, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Virginia. Por su parte, Sanders ganó en Colorado y Vermont, aunque la apuesta principal estaba en conseguir los delegados de California. Con estos resultados, la contienda por la candidatura demócrata ha quedo definida.

Sanders ha dicho que no es aceptable tener a un mentiroso patológico en la Casa Blanca; también, que Trump ha sido el presidente más peligroso de la historia de Estados Unidos. Tiene razón.

Sin duda, las propuestas de Sanders son arriesgadas para una mirada libertaria pero apenas suficientes para alguien que tiene compromiso con los derechos humanos; Sanders propone un plan de salud universal —Medicare for All—, un New Deal verde, universidad pública gratuita. En otras palabras, derecho a la salud, justicia entre generaciones y derecho a la educación. Bajo esa óptica, Sanders es un progresista: no más, no menos.

Biden, por su parte, se muestra como un candidato de centro, alineado con los intereses partidarios. Además, cuenta con más apoyo en los estados del cinturón bíblico en donde las propuestas de Sanders no tienen sonoridad alguna.

En temas migratorios, la propuesta de Biden es contundente, pues ha prometido eliminar el programa Quédate en México, que obliga a los solicitantes de asilo a esperar la resolución de sus casos en nuestro país. Además, ha ofrecido protección a los dreamers, desmantelar el muro y encontrar vías legales para los 11 millones de migrantes que viven en Estados Unidos.

Una posición pragmática elegiría al candidato que puede derrotar, con mayor soltura, al actual presidente. Y esa opción, mucho lamento, no es Bernie Sanders, quien luce demasiado progresista frente a los ojos de los votantes demócratas.

Es muy importante saber quiénes son tus amigos; pero lo es más, detectar a tus enemigos. Las primarias demócratas no deben ser “antiSanders” ni “antiBiden” pues ninguno de ellos es el rival a vencer. El duelo Biden vs Bernie debe enfocar que, sea quien sea el candidato, el partido demócrata recuperará las riendas del país. Alexis de Tocqueville lo señaló puntualmente: en política, compartir los odios es la base de la amistad. Esta idea debe ser el quicio de las precampañas. De esta forma, durante las primarias, hay una sola pregunta que no se puede perder de vista: ¿Quién puede ganarle a Donald Trump? La electability, es decir, las probabilidades de ganar la elección hacen que Joe Biden sea un mejor candidato. Aunque Sanders tenga mejores propuestas.

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