Se consumó la extinción del contrapeso constitucional a las ocurrencias meta-legales del régimen que se imagina eterno e infalible. Legitimar, a través de una exigua votación a una nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación, le permite a la 4T operar sin límites.
Un supremo juzgado constitucional y un órgano de control procesal (el nuevo Tribunal de Disciplina Judicial), afines ideológica y políticamente al movimiento que preside el Ejecutivo y es mayoría en el Legislativo, hace más frágil al Estado de derecho.
México está de regreso pleno a los años donde el PRI y el primer priista con la banda presidencial controlaban todo, los tres Poderes de la Unión bajo un solo eje. Hoy, Morena captura para sí todos los vectores institucionales que deberían ser equilibrio, contrapesos.

Aviso de lo que viene
Y como en los años 60 y 70, el nuevo partidazo se deleita ante una oposición incapaz, que se ocupa más en ocultar sus trapacerías que en evitar las que, desde el poder, se gesten. Panistas peleando entre sí, priistas en clara extinción y otros membretes acomodados como satélites.
Salvo Movimiento Ciudadano, ningún otro partido político disputa y gana posiciones de elección popular. El partido naranja disimula sus vicios operando con éxito a la hora de lanzar candidaturas, trabaja a ras de tierra y entiende las lógicas domésticas de Jalisco, Nuevo León y Veracruz.
Desde Morena se ejerce la plenitud de sus poderes en cada escenario nacional. Sin rubor, con la narrativa que guste, presumen que, “haya sido como haya sido”, hoy conquistan lo que sea, con acordeones para que ese uno de cada diez electores que acudió a las urnas, acate la directriz y convierta la grosera orientación en constancias de triunfo en las urnas para sus propios magistrados y ministros leales a la causa, devotos militantes que saben a quién deben obedecer.
Por cierto… La mayor oposición política a la 4T, la mejor articulada, es la propia 4T. La única disputa real a nivel nacional proviene de sus tribus, facciones, corrientes y ambiciones. Cada una en la defensa de sus apetitos e intereses, muchas de ellas, lejanas y hasta opuestas a las de la inquilina de Palacio Nacional.
Al segundo piso de la 4T le brotan vicios ocultos. Veinte días de plantón magisterial en la capital nacional. Al campamento en el Zócalo, a las marchas y bloqueos que desquician a los chilangos, se le suma violencia y fuego, los maestros de Guerrero invadieron las oficinas del SNTE, ese sindicato que lo mismo fue priista, luego panista y ahora lopezobradorista.
El diálogo entre CNTE y el Gobierno federal está roto, las negociaciones trabadas en exigencias imposibles para una Hacienda Pública que, de tanta austeridad, becas y prebendas populistas, se revela sin margen para conceder longevas pensiones durante 30 o 40 años.

