Estados Unidos tan contradictorio con sus políticas, ideología y actuar ante el mundo.
Poe un lado busca imponer un orden salvaguardando la integridad y soberanía de otros países, pero al interior es un caos que desata violencia desmedida ante hombres y mujeres migrantes, que si bien no tienen papeles en regla, han aportado por años su trabajo y talento a su país.
La persecución que inició Donald Trump desde el año pasado ha sobrepasado en distintas ocasiones el acoso fulminante contra cualquiera que su imagen denote que no tiene papeles y es latinoamericano.
Es curioso, pero todo se determina con base a cómo se ve, cómo se viste y qué auto maneja. Claro, también en sus trabajos, como cuando han realizado redadas afuera de tiendas como Home Depott en donde acuden trabajadores y esperan a que algún cliente los contrate para hacer trabajos específicos en sus casas.
Lo que pasó estos días fue el asesinato de una mujer de 37 años, una ciudadana estadounidense de nombre Renee Nicole Good. Los videos son claros, se puede ver la camioneta Honda a mitad del camino en donde es detenida por un comando de hombres armados quienes se ven frente a una mujer que sin saber qué hacer, trata de huir del lugar y estos, le disparan a quemarropa.
El gobierno federal dice que la mujer “atentó” contra los elementos, mientras que autoridades de Minesota dicen lo contrario. Esto es lo más absurdo cuando hay videos alrededor de una escena de injusticia y abuso de poder.
La fotografía que les comparto, tomada por el fotoperiodista de Reuters Tom Evans no es la de la camioneta frente a un poste con el que choca cuando la mujer ya herida pierde el control del volante, ni de ella, ni del orificio en el cristal, sino de 18 elementos de la Policía Federal de Estados Unidos y del ICE.
Dieciocho hombres armados como si estuvieran frente a una situación de ataque hacia algún enemigo, pero en realidad están frente a pocas personas, e incluso ante el cuerpo sin vida de UNA sola persona a la que uno de ellos mató.
El reflejo de las incongruencias norteamericanas, de su pésima imagen de poder disfrazado de uniforme camuflajeado y chalecos antibalas.
Nada más claro que DIECIOCHO hombres que solo muestran su incapacidad mental y humana para actuar frente a hombres y mujeres que no van armados y que no presumen ningún peligro para ellos.
Una imagen que los delata como belicosos e incapacitados para diferenciar una escena de peligro con una que los obliga a demostrar que ellos tienen un arma, que representan a la Policía de EUA y que salvaguardarán la seguridad de una nación, (según ellos) matando a cualquiera.
La gente ha salido a las calles a protestar, de nueva cuenta, como desde el año pasado. La beligerancia hacia los posibles migrantes ante la vista de estos personajes, cae en una violación de derechos humanos que también debe de ser cuestionada y señalada.
No se puede “hacerse” el bueno capturando a un dictador, cuando con los tuyos cometes este tipo de actos.