El pasado 25 de diciembre se registró uno de los últimos asesinatos de policías municipales de 2025: un elemento de la Guardia Municipal de Naucalpan recibió una herida de bala mortal en medio de una riña en la colonia San Antonio Zomeyucan. El enfrentamiento, de acuerdo con los reportes, derivó de una agresión directa contra el uniformado de 35 años de edad.
La víctima quedó registrada en las estadísticas de los 223 agentes municipales que fueron asesinados en el ejercicio de sus funciones al cierre del año pasado, de acuerdo con la organización Causa en Común, una cifra que representa un incremento de 20 por ciento respecto al 2024, cuando se reportaron 186 casos.
- El Dato: Causa en Común recomendó fortalecer el desarrollo y profesionalización de los cuerpos de policía y emprender programas de investigación especiales para disminuir la impunidad.
De acuerdo con las estadísticas recopiladas por la organización civil, los policías municipales han sido históricamente el eslabón más vulnerable frente a la violencia criminal entre los elementos de los tres órdenes de seguridad en México.
Sólo en 2025, el número de policías municipales asesinados fue equivalente al 64 por ciento de los 348 homicidios registrados en total. Le siguieron los agentes estatales, cuyas víctimas representaron 30 por ciento y, finalmente, los elementos del orden federal, que concentraron seis por ciento de los casos.
A nivel local, Culiacán destaca como el municipio con mayor número de casos, al registrar 36 policías municipales asesinados, muy por encima de otras demarcaciones del país. Le siguen Ayutla de los Libres, Guerrero; Tijuana, Baja California, y Celaya, Guanajuato.
“Cuando matan a un compañero o compañera, pega desde lo emocional hasta lo económico”, dijo a La Razón una agente activa de la Policía Municipal del Estado de México, quien habló en condición de anonimato.
- 64 por ciento de asesinatos de policías son municipales
En su relato, mencionó que ha tenido conocimiento de colegas asesinados, algunos por errores derivados de la falta de capacitación. “A veces, el exceso de confianza es lo que pone en riesgo a un policía”, comentó, al narrar el caso de un elemento que murió tras ser atacado por un detenido.
Una de las mayores preocupaciones para los policías, remarcó, “es el futuro de nuestros hijos, pues somos cabeza de familia… Hay familias que dependen completamente de nosotros, no nada más hijos, incluso padres o hermanos”.
Por otro lado, expuso el problema de la salud mental en el sector, al señalar que el estrés y la fatiga han derivado en que algunos elementos se quiten la vida con sus propias armas.
“Es el estrés al que nos sometemos dentro del trabajo, los problemas en casa y no tener el descanso necesario del cuerpo y de la mente (…) Se sienten orillados a tomar una mala decisión”, lamentó.
El riesgo de morir es la cúspide de los problemas que las personas que trabajan en la seguridad municipal enfrentan todos los días. La entrevistada denunció que las y los policías locales se enfrentan constantemente a largas jornadas de trabajo que pueden extenderse incluso por días, situación que complica la tarea de enfrentar a la delincuencia.
“Las jornadas son pesadas, son turnos de 24x24. Desde que te pones el uniforme ya hay un riesgo; al traer una unidad, al traer el uniforme, es exponerse todos los días”, agregó.
Afirmó, los elementos deben salir a cumplir con su labor. Indicó que la precarización con la que realizan su trabajo es uno de los principales factores que limitan su desempeño.
Aun así, añadió, la principal motivación es regresar con vida: “Pensar que en casa nos esperan, siempre con la promesa de regresar, de hacer las cosas bien”.
Sobre este tema, el analista en temas de seguridad David Saucedo comentó que la violencia ejercida contra policías en nuestro país refleja una crisis estructural al interior de las corporaciones, particularmente en el ámbito municipal, donde, dijo, el crimen organizado ha logrado infiltrarse, cooptar instituciones completas y operar con altos niveles de impunidad.
El especialista sostuvo que uno de los factores más graves es la subordinación de las policías frente a los grupos criminales, lo que ha derivado en que muchos elementos terminen siendo utilizados por estas organizaciones.
“La mayoría de los policías asesinados fueron ejecutados por el crimen organizado; en muchos casos, las corporaciones se convirtieron en el brazo armado de los cárteles”, advirtió.
David Saucedo señaló que las policías municipales representan el punto más vulnerable del sistema de seguridad, al ser el primer blanco de los grupos criminales. “Son la manzana de la discordia. Los narcotraficantes buscan controlar la policía municipal, la de tránsito... Hay municipios con apenas 50 policías y otros con hasta cinco mil”, explicó.
El especialista indicó que esta vulnerabilidad se agrava por la carencia de recursos, personal y capacidades operativas, lo que deja a las corporaciones locales rebasadas por la magnitud de la violencia.
Por su parte, Luis Miguel Dena, presidente de Grupo BlackIND y CEO de Cyber Black, señaló que estos hechos evidencian la urgente necesidad de reconstruir y fortalecer el sistema de seguridad e inteligencia en el país, así como atender las condiciones precarias en las que operan las policías municipales.
Subrayó que la situación laboral de los policías locales es uno de los puntos más críticos del modelo de seguridad. “Un policía municipal percibe un salario similar al de un guardia privado, pero enfrenta riesgos mucho mayores, con jornadas de 24 por 24 horas, escasa capacitación, falta de centros de mando y esquemas sistémicos de corrupción”.
Los expertos coincidieron en que, sin una reforma integral que fortalezca a las policías municipales, mejore sus condiciones laborales y articule una estrategia de inteligencia coordinada, la violencia contra estos elementos continuará en aumento, profundizando la fragilidad del primer eslabón de la seguridad pública en el país.