Mientras México sigue enviando petróleo a Cuba, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió en Washington que no lo habrá más de Venezuela ni tampoco más recursos, por lo que instó a su homólogo cubano a “alcanzar un acuerdo con su Gobierno antes de que sea tarde o atenerse a las consecuencias”, a lo que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, le respondió que su país “es una nación libre, independiente y soberana y nadie le dicta qué hacer”.
Al mismo tiempo, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, sostuvo que tienen todo el derecho de importar petróleo de Venezuela por los tratos comerciales entre ambos y desde aquellos que estén dispuestos a exportarlo, como es el caso de México que después de la revolución emprendida por el extinto Fidel Castro, los gobiernos lo han hecho por “razones humanitarias”, como recientemente lo recordara la Presidenta Claudia Sheinbaum.
DE ESTO Y DE AQUELLO…

“Perro de la senadora”
Igual que reiteradamente lo ha hecho desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, en las conversaciones telefónicas con él y sobre todo después de que Nicolás Maduro fue detenido en Caracas y trasladado a Nueva York, la Presidenta de México ha sostenido que con el republicano ha habido coordinación, no subordinación y que, en las negociaciones con él, no están ni la independencia ni la soberanía del país.
En eso ha insistido, sobre todo cada vez que el ocupante de la Casa Blanca, tras declarar a media docena de cárteles de las drogas como organizaciones terroristas extranjeras, ha declarado que nuestro país es controlado por éstos y que operan libremente en varias entidades.
Ante la instalación de “barreras flotantes” en el río Bravo para impedir la migración ilegal a Estados Unidos, la embajada de ese país advirtió que el muro en la frontera sur no está sólo en tierra sino a lo largo de 800 kilómetros del afluente que es frontera natural entre los estados de Texas y Tamaulipas.
En las investigaciones del asesinato de Carlos Manzo, el malogrado alcalde independiente de Uruapan, siguen sin dar pie con bola: en vez de detener, o al menos, investigar a quienes señalara como sus enemigos, arrestan a quien se les ocurre, como a Yesenia Méndez Rodríguez, quien fuera su secretaria particular y también de su viuda, Grecia Quiroz, que la relevó en el cargo, a la que, sin explicar por qué, se le detuvo unas horas el fin de semana.
Mientras tanto, un grupo armado balaceó la camioneta de René Valencia, líder de la agrupación Revolución Social, fundada por Manzo, del que salió ileso.

