Sentimental Value (Valor sentimental, Joachim Trier, 2025) es una película que provoca identificaciones sobre el tema de la familia: un padre regresa a la casa donde crecieron sus hijas cuando muere la madre, de quien se separó muchos años atrás. Es un cineasta reconocido que lleva mucho tiempo sin filmar. Nora es la hija mayor, actriz de teatro, soltera y es quien más resiente la presencia del padre. Agnes es la hija menor, historiadora, casada, madre de un niño y parece llevarse mejor con él.
Retratar la historia de una familia a través del tiempo y las generaciones nos habla a todos de alguna manera. Puede ser por los duelos transgeneracionales que quedaron enterrados con silencio y olvido, que se manifiestan en síntomas depresivos que pueden leerse en el alcoholismo o en los gestos suicidas. La figura de un “mal padre”, que desaparece después de un mal divorcio, convoca la historia de muchos. El padre tiene poca capacidad para la cercanía emocional y ha hecho de su personaje de cineasta, la frialdad y el humor negro, sus defensas preferidas. Las personas sobreviven emocionalmente desarrollando roles que les permiten mantener su autoestima, ha dicho Virginia Satir.
El padre le dice a sus hijas que son lo mejor que le ha pasado en la vida. Para Nora es muy difícil creerle. Un guion de cine aparece como el recurso del padre para comunicarse.

Arranca con atención ciudadana
Nora padece fobias, angustia, pánico escénico, depresión. Es una estupenda actriz de teatro que no cree en su talento. Las ausencias del padre han sido interpretadas como aburrimiento hacia la madre y las hijas. Nora ha heredado y adoptado ese discurso que es de la madre. Semejante al padre, no tolera demasiada cercanía afectiva y parece la más lastimada por los recuerdos del matrimonio de sus padres que terminó entre gritos.
Murray Bowen sostiene que el sistema emocional de la familia precede y sobrevive a los individuos. El regreso a la casa de la madre reactiva todas las tensiones no resueltas. La muerte obliga al sistema familiar a reorganizarse después de la pérdida.
Es también Bowen quien habla de la diferenciación de los miembros de una familia como una de las tareas psíquicas más importantes del desarrollo. En una superposición de imágenes, vemos al padre convertirse en las hijas, a las hijas convertirse en el padre y así sucesivamente. Este recurso ilustra cómo los miembros de la familia son parte de un todo del que a veces cuesta desprenderse para tener una identidad autónoma, más allá del trauma entre generaciones.
El padre intenta recuperar el vínculo con sus hijas mediante la película que va a filmar. Ha escrito el personaje femenino pensando en Nora. A pesar de la distancia y del resentimiento de ella, parece que el padre ha entendido que su hija se parece a él y a la madre de él. Es obvia la resistencia por parte de las hijas, que durante años organizaron sus vidas sin el padre. Su regreso desequilibra a un muy solidario sistema de hermanas. Hay rechazo, incomodidad, silencio y enojo por la naturaleza dominante del padre, que quiere imponer sus decisiones y que minimiza, como buen narcisista, el rencor de Nora.
Que las familias están unidas por lealtades invisibles que trascienden generaciones, es la hipótesis cental del libro “Lealtades invisibles” de Ivan Boszormenyi-Nagy (Amorrortu, 1973). La casa es el símbolo de esta pauta que conecta a todas las generaciones que han vivido en ella. La casa es un personaje en Sentimental Value, testigo de nacimientos, muertes, infancias, amores, odios, separaciones, confesiones, silencios, reclamos. La representación del trauma en la película que el padre quiere filmar es, sin que él lo sepa del todo, el camino que puede permitirle sanar a él y a Nora.
A veces repetimos secuencias de significados que son de otros, que vienen del pasado. Somos hablados, muchas veces pasivamente, por esas historias. Las hijas necesitan una nueva narración del padre, del real, no del que hubieran querido tener. El padre tiene pocos recursos emocionales pero muchos recursos de ficción. La cura tiene mucho que ver con aceptar la historia como fue y al mismo tiempo poder narrarla de modo diferente.
Por VALE VILLA Valor sentimental: lealtades transgeneracionales

