El mundo está cambiando a gran velocidad. Las certezas que se tenían, hasta hace algunos meses, son cosa del pasado. Hay una tensión entre la autocracia y la democracia. El orden internacional se debilita y prevalece la ley del más fuerte, la arrogancia de potencias como Rusia, China y, por supuesto, los Estados Unidos.
En el Foro Económico Mundial, realizado en Davos, esto cristalizó en defensas puntuales del orden liberal expresadas por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, frente a los exabruptos del mandatario estadounidense, Donald Trump.
Quedaron conjuradas, aunque sea por el momento, las amenazas que se cernían sobre Groenlandia, y Trump cedió, obligado por el derrumbe de los mercados, la política doméstica, donde las encuestas no le favorecen, pero también, y ahí hay una lección, por la firmeza de los europeos y los canadienses que expresaron un ¡ya basta! ante las amenazas cotidianas del magnate.

Reunión de seguridad en Washington
Todo es momentáneo, por supuesto, pero se abre una ventana de oportunidad para afianzar valores que han hecho del mundo un lugar mejor: Estado de derecho, libertades y democracia, que son el piso básico y sólido de la Unión Europea.
¿Para quién trabaja Trump? La respuesta podría ser obvia, pero no lo es tanto. Timothy Garton Ash, Iván Krastev y Marck Leonard, elaboraron un estudio para el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores que señala que quien se está fortaleciendo, dentro del vértigo del momento, es China.
Los autores señalan que “un año después del regreso de Trump, en países de todo el mundo, muchos creen que China está a punto de volverse aún más poderosa. Incluso antes de la dramática intervención de Trump en Venezuela, su agresivo enfoque de ‘Estados Unidos primero’ estaba acercando a la gente a China”.
El estudio cuantitativo se llevó a cabo en Sudáfrica, Brasil, Turquía, Rusia, Suiza, Estados Unidos, Unión Europea, Corea del Sur, India, Ucrania y Reino Unido.
A la pregunta de ¿cree que China tendrá mayor o menor influencia global durante la próxima década, en comparación con la actual?, un 83 % de los encuestados en Sudáfrica señaló que habrá mayor influencia y en Reino Unido, que tuvo la respuesta afirmativa más baja, el 50% señaló de modo afirmativo.
“Paradójicamente, su rechazo al orden internacional liberal puede haber dado a la gente la oportunidad de forjar vínculos más fuertes con Pekín, ya que ya no sienten la necesidad de alinearse con un sistema de alianzas liderado por Estados Unidos”.
Desde México, Davos está muy lejos y cerca, a la vez. Lo primero, porque por decisión, acaso estratégica, se optó por la discreción en el Foro; de cercanía, en cambio, ya que lo que se discute a nivel internacional tendrá repercusiones, y de gran magnitud, en nuestro territorio y porvenir.
Si es acierto o error no estar en el debate, lo sabremos pronto.

