La cazería de personas indocumentadas en Minneápolis se ha descontrolado. Después del asesinato de la mujer Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense que se negó a bajar de su camioneta ante un elemento de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
Las protestas de los propios ciudadanos norteamericanos son directamente hacia los operativos de ICE, en donde los derechos humanos desaaprecen, el acoso, la violencia e indignante contra los habitantes de Minnesota.
En estos 22 días que va del año 2026, se contabilizan más de 2,400 personas detenidas, entre quienes protestas y los que ellos consideran amenazas latentes a la comunidad.

Reunión de seguridad en Washington
Hemos visto en imágenes y videos las violentas reacciones de los elementos a quiens han salido a las calles, golpes, sangre, mujeres en el piso, hombres siendo arrastrados por los elementos armados como para enfrentar una guerra.
Esta semana tocó darnos cuenta, gracias a que vecinos y gente del vecindario pudieran capturar el arresto de un ecuatoriano, inmigrante que había sido puesto en libertad en tiempos del gobierno de Biden.
El arresto era directo hacia él, lo esperaban afuera de su casa, como ahora han comenzado a sitear propiedades. El pequeño Liam de 5 años iba llegando de su guardería cuando fue el momento de la detención.
Quienes acompañaban al colegio por parte de la escuela, alegaron con los elementos que el papá tenía un caso de asilo en curso, sin orden de deportación. No les importó, ni tampoco tomar al niño como si también fuera un culpable, una amenaza, un peligro y un ser detestable.
En la foto de Ali Daniels publicada por AP vemos al pequeño con su gorro azul, un rostro de susto, de no entender qué pasa, con sus dos manos pequeñas tomadas una de la otra, como para darse un propio apoyo, una especie de “auto ayuda” al ver a su padre arrestado, y al saberse entre desconocidos.
No tiene la técnica y los elementos de aquella gran foto de John Moore, donde las luces de una camioneta de la patrulla fronteriza la ilumina justo cuando llora y ve a su madre siendo arrestada en la frontera.
Quizá no se lleve un premio fotoperiodístico, pero el acto en sí es una barbaridad.

Gregory Bovino, el “comandante en jefe general” de la Patrulla Fronteriza por la secretaria de Seguridad Nacional, como así le llaman, dijo que sus operaciones eran legales y dirigidas a objetivos específicos y sobre todo, que se centran en personas que resultan una seria amenaza contra la seguridad de la comunidad.
Redadas migratorias que desatan las miradas internacionales hacia un control migratorio violentos y a costa de todo.
Todos podremos entender las reglas de un país, pero no los ataques y violaciones a los derechos humanos de chicos y grandes. De nueva cuenta ¿en dónde quedarán los pequeños?
Una política migratoria dura e imposible de entender ante los ojos de quien lo mire.
Esta semana son tres menores de edad que se han registrado, escuelas reportan que los elementos aparecen en sus instalaciones para arrestarlos.
Hoy vemos a Liam, pero cuántos pequeños han sido detenidos sin que nos demos cuenta.
Una atrocidad humana.

