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El mundial se asomó por Davos

Javier Solórzano Zinser. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Javier Solórzano Zinser. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: Imagen: La Razón de México

En diversos momentos, en el Fórum Económico de Davos se puso sobre la mesa la posibilidad de un boicot al Mundial, particularmente en la sede estadounidense.

No será ni la primera ni la última vez que se insinúe o se plantee algo así. El deporte concentra la atención mundial y más en eventos como un Mundial o Juegos Olímpicos, se sabe que puede pasar cualquier cosa; los Juegos Olímpicos en Múnich son un referente.

En medio de la Guerra Fría EU boicoteó los juegos de 1980 en Moscú, en tanto que la URSS hizo lo propio en Los Ángeles 1984. Los casos fueron muy sonados, pero también hay otros pasajes en los que se ha puesto en el centro como forma de presionar juegos o mundiales.

Los siguientes Juegos Olímpicos serán de nuevo en Los Ángeles, lo que podría provocar que pudieran estar en el centro de debates políticos y presiones, y más con la estrategia política entre denostativa y autoritaria de Trump.

En los juegos del 68 surgieron voces que llamaron al boicot y la exigencia de suspenderlos. El negocio no podía tirarse en medio de todo tipo de presiones. En el 68 se fortaleció aún más la comercialización y la fuerza de los dirigentes olímpicos, al final ganaron los intereses, la paradoja es que fueron juegos inolvidables.

Trump quiere que el Mundial se convierta en la mejor cara de su país y su poderío, está en ello. Su relación con la FIFA no puede ser mejor, hasta le dieron un hechizo premio de la paz. Muy probablemente los más presionados van a terminar siendo los jugadores estadounidenses. Trump quiere que la selección esté al menos entre los cuatro finalistas, lo que por ahora se ve remoto. No se saldrá del estadio si esto no sucede, pero será una gran decepción.

La atención que se vivió en Davos llevó a que el canciller alemán hablara del asunto. Trump arremetió contra los alemanes asegurando que, si no fuera por Estados Unidos, refiriéndose a la Segunda Guerra Mundial, el mundo hablaría alemán. Su opinión causó molestia y una pésima impresión, porque además se sumó todo lo que dijo sobre Europa.

Sumemos que lo hizo en un evento de importancia mundial en una ciudad suiza en donde se habla alemán. Ése no fue el único desplante, hubo muchos otros que provocaron el encono de los presidentes de Francia y de la cada vez más avezada primera ministra italiana.

No habrá boicot y es una buena noticia. Lo que es una incógnita es lo que podría pasar a lo largo del Mundial, particularmente en Estados Unidos. Se han incrementado las tensiones al interior del país por las acciones represivas del ICE y por la gobernabilidad de Trump. Agreguemos que desde hace dos días los agentes pueden meterse a cualquier domicilio con una orden administrativa. Cada vez hay más evidencias de que con órdenes administrativas o judiciales, o sin ellas, se meten.

No queda claro cuál podría ser la reacción de los ciudadanos estadounidenses durante el Mundial, porque para ellos es también una oportunidad para manifestarse. Agreguemos que es una incógnita cuál será la estrategia del gobierno con los intensos aficionados de las selecciones de países que tienen como sede EU y con los cuales Trump ha mantenido una absurda distancia.

Son muchas las preguntas. La única manera de conocer las respuestas será en el Mundial mismo. Tendremos previamente bosquejos de lo que puede pasar, pero por ahora no hay manera de saber si surgirán nuevas insinuaciones porque las cosas no van a cambiar mucho de lo que alcanzamos a ver en Davos.

El Mundial es una vitrina estratégica para llevar las cosas a los extremos y para hacerse ver. No sólo se trata de inconformes, sino también de los gobernantes. Algunos querrán tener toda la atención, en tanto que otras regalarán su boleto en un hecho inaudito en la historia de los mundiales.

Vamos hacia un Mundial rigurosamente vigilado con inevitables flancos abiertos.

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