La energía eléctrica y el suministro de gas natural (o diésel, aunque para varias veces más caro para su producción), son pilares de cualquier programa de activación fabril y/o de servicios. Y es la dotación y distribución de tales insumos de lo que depende el ambicioso plan de Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar expuesto por el secretario de Hacienda, Édgar Amador, que implicará inversiones públicas por 5.6 billones de pesos en 5 años.
Dado el profundo ajuste fiscal (el más grande desde 2014) y una caída histórica de 25% en la inversión pública, la gran interrogante es en torno a las fuentes de recursos propios a las que la administración de Claudia Sheinbaum recurrirá para financiar un esfuerzo anual equivalente a 1 billón 120 mil millones de pesos… y sin tener que recurrir a mayor deuda —que hoy en su expresión total rondará los 19 billones de pesos al cierre del segundo trimestre de 2026— que hoy ya absorbe el máximo nivel registrado de 52.4% respecto al Producto Interno Bruto.
Sólo para hacer equivalencias, el plan de Infraestructura representa obtener cada año algo así como 35 veces el cobro de impuestos a Ricardo Salinas Pliego… o sea que durante 5 años se tendría que ejecutar un esfuerzo fiscal semejante a 175 cobros iguales a los que se le aplicaron a Grupo Salinas.

El acuerdo del agua
Así que aumentar la inversión pública directa en energía sin aumentar la deuda pública se antoja complicado y exige un plan muy estructurado que parece no existir. Y es que no existen lineamientos conocidos de aplicación.
Lo que se sabe es que para canalizar 54.16% de los recursos públicos a energía se requiere la participación de inversionistas privados… y se les está invitando como socios de participación minoritaria (49% o menos) en la modalidad de Proyectos bajo Esquema de Desarrollo Mixto (PEDM) tanto en Pemex, a cargo de Víctor Rodríguez, como en CFE, que lleva Emilia Calleja.
No se sabe —lo que tendría que ser parte de los lineamientos operativos— si en cada PEDM la aportación de Gobierno será en especie y/o activos intangibles, si se formarán empresas específicas de energía y sus insumos; y siendo el Gobierno socio mayoritario, ¿el sindicato en cada proyectos serán el de petroleros y/o
de electricistas?
Si bien el gobierno declara que asumirá el riesgo de cada PEDM (y eventualmente a costa de mayor deuda soberana), el socio privado minoritario tendrá que consultar con sus inversionistas —nacionales y extranjeros— así como con sus acreedores, sí esa alianza es bancable… o sea que si se ganará suficiente dinero (ese “lucro” maldecido decenas de veces en las antiguas mañaneras) como para arriesgar capital y prestigio bursátil.
Y para que cada PEDM de energía capte un dólar privado, primeramente necesita tener los estudios de proyección de ingeniería, luego de ingeniería a detalle, ingeniería de ejecución y finalmente ingeniería financiera de rentabilidad viable.
Vaya, nadie regala dinero… y menos si el inversor privado sabe que cualquier controversia judicial con el gobierno se tendrá que dirimir en México ante la Corte.
En suma, son muchas las definiciones a determinar en las próximas semanas y aún más las modificaciones al tablero de control oficial —en especial en materia de prevalencia estatal y costos regulatorios— para agregar 30MW de generación y transmisión en los próximos años. Lo positivo, nos aseguran es que en Palacio Nacional tienen conocimiento de ello. Veremos qué sucede.
Estadio Banorte: touchdown y gol. Los aficionados mexicanos de futbol americano están de plácemes pues Arturo Olivé, director de NFL México, anticipó el regreso del juego de las tacleadas en temporada regular al Estadio Banorte tras casi cuatro años de ausencia. En primera instancia, la anotación es para Ollamani, que encabeza Emilio Azcárraga: su activo estelar, el recién renovado Estadio Banorte (Estadio Azteca), será escenario de los partidos de la Liga MX, de partidos del Mundial 2026, muy probablemente de eventos musicales de gran calado, y ahora con la NFL.
Y en automático, TelevisaUnivisión, que codirigen Alfonso de Angoitia y Bernardo Gómez, anotan gol al contar con los derechos exclusivos de transmisión de tales eventos, incluyendo la transmisión de la programación de la NFL por el Canal 5 y Canal NU9VE. Jugada redonda, pues.
Xignux, nueva etapa. Pues la firma líder en la industria energética y de alimentos, Xignux, de Juan Ignacio Garza Herrera, concluyó la operación mediante la cual GE Vernova adquirió el 50% restante de Prolec GE por 5 mil 275 millones de dólares. Con este cierre se concluyó una coinversión de tres décadas que consolidó a Prolec GE como referente global en soluciones de transformación eléctrica.
Como se comentó en este espacio el año pasado, la transacción es parte de la estrategia de optimización de portafolio de Xignux, alineada con su Visión 2030, y fortalece su flexibilidad financiera para impulsar nuevos proyectos de crecimiento sostenible: en energía, Viakable -a través de Viakon e Indiana- se posiciona como líder en México y uno de los principales jugadores en Norteamérica y el mundo. En alimentos, Qualtia y BYDSA continúan fortaleciendo su presencia con marcas emblemáticas como Zwan, Kir, Caperucita, Peperami, Encanto, Leo y Lourdes.
Casanova gana con chantaje. Ya le tomaron la medida a la fiscal Ernestina Godoy. Luego de que el ejecutivo de Casanova Rent Volks, Antonio Del Moral, videograbara el cohecho al que incitó al entonces contralor de la FGR, Arturo Serrano Meneses para recibir 6 millones de pesos, la empresa arrendadora de Carlos Echenique Casanova se ganó el contrato para proveer 2,522 vehículos por hasta 2,842.5 millones de pesos.
Con video la transa avanza.

