QUEBRADERO

Pasó lo que tenía que pasar

Javier Solórzano Zinser. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: Imagen: La Razón de México

Los partidos políticos hacen cualquier cosa con tal de ganar elecciones. Acuden a personajes impresentables buscando asegurarse una presencia política que termina siendo poco representativa y falsa, lo cual en el mayor número de casos acaba revirtiéndoseles.

Cuando esto no sucede se acaban enquistando los problemas de tal forma que particularmente los municipios terminan por caer en vicios e irregularidades muy difíciles de erradicar. Se pierde el territorio, los cárteles se apoderan de la gobernabilidad y cuando volteamos la cara, ellos gobiernan.

Morena podrá decir lo que quiera respecto al alcalde de Tequila. Podrán decir que no sabían en qué estaba metido, y que ahora bajo el lugar común de caiga quien caiga y no habrá impunidad traten de defenderse.

No tiene mucho sentido argumentar que no conocían el pasado del personaje, por cierto, estuvo antes en el PRI. Tampoco vale decir que no se dieron cuenta de lo que estaba pasando a lo largo de más de un año y medio que llevaba al frente de la alcaldía.

Es claro que nadie en el municipio se atrevía a alzar la voz. Fue una empresa, José Cuervo, la que se encargó de hacer públicas y demandar las extorsiones e irregularidades a las que estaban sometidos por Diego Rivera y su gente. Debió llamar la atención en algún momento, al menos, la forma en que el exalcalde se metió al Museo de Tequila rompiendo con todos los esquemas de un inmueble al que quería hacer su casa.

En la mayoría de los casos los municipios están desprotegidos a pesar de que son el centro del poder político, son la primera instancia para los ciudadanos. Para la delincuencia organizada el municipio es el centro sobre el cual giran sus actividades delincuenciales. Son sus eslabones clave teniendo claridad de sus debilidades, entre lo que destaca el desamparo bajo el cual en muchos casos viven.

No hay manera de entender lo que ha venido pasando en el país durante décadas, si no es bajo la fórmula del poder político y el poder de los delincuentes. En los últimos años muchas cosas se quedaron sueltas y es quizá por ello que los problemas se han agudizado de manera significativa; a estas alturas no les sirve de nada aventar al ruedo ni a García Luna ni a Felipe Calderón.

Cada vez que hay elecciones la delincuencia busca influir e imponer su fuerza en todos los órdenes. Lo más importante es colocando candidatos o comprándolos, si alguien lo sabe muy bien son los partidos políticos.

Morena en el poder no puede fingir demencia, porque llevan varias experiencias en este sentido; el caso de Tequila, evidentemente, que no es el primero. El Gobierno debe tener un mapeo de cómo se mueven los municipios. Los partidos políticos no pueden asumirse ajenos a lo que pasa, porque son ellos quienes los postularon y apoyan. En muchos casos la fórmula alcanza a otros candidatos, a otros estados y pudo llegar al Gobierno federal.

No se ha hecho nada en Sinaloa, Sonora y BC en donde hay evidencias del apoyo de la delincuencia organizada a candidaturas de presidentes municipales y a la gobernabilidad misma. Todo esto también llega a las candidaturas de gobiernos estatales, y más en el caso de Sinaloa, en donde el gobernador se la vive dando tumbos sin que pase nada, a estas alturas es inconcebible que el gobernador haya dicho que no pasó por una encuesta, sino que lo nombró López Obrador; que no le pregunten por Tequila, porque no sabe ni lo que pasa en Sinaloa; que hayan secuestrado a El Mayo Zambada en su estado; que Sinaloa lleve más de año y medio bajo una brutal violencia y diga que las cosas terminarán cuando Chapitos y Mayitos se dejen de pelear.

Lo de Tequila es una muestra más del estado de las cosas.

RESQUICIOS.

El Gobierno hace bien en no dejar de enviar ayuda humanitaria a Cuba. Lo importante es que lo haga saber a EU para que quede claro el sentido de sus decisiones. Lo del petróleo, por más que le busquen, está claro que Trump no lo va a permitir, habrá que medir las consecuencias de ello.

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