FRONTERA DE PALABRAS

José Vasconcelos: Maestro de América

Mauricio Leyva. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.

Cada 28 de febrero se conmemora el natalicio de José Vasconcelos, figura clave en la historia educativa y cultural de México. Nacido en Oaxaca en 1882, recordar esta fecha no es sólo un acto simbólico, sino una oportunidad para reflexionar sobre el impacto profundo que su pensamiento y su labor institucional tuvieron en la construcción del país moderno. Vasconcelos vivió en una etapa marcada por profundos cambios políticos y sociales. Tras el movimiento revolucionario, México enfrentaba el enorme desafío de reconstruirse. Fue entonces cuando la educación se convirtió en un eje estratégico para consolidar la paz y el desarrollo.

En 1921, bajo el gobierno de Álvaro Obregón, se creó la Secretaría de Educación Pública (SEP), y Vasconcelos fue designado como su primer titular. Desde esa posición emprendió una transformación sin precedentes. Su proyecto educativo tenía un objetivo claro: llevar la enseñanza a todos los rincones del país, especialmente a las zonas rurales y a los sectores históricamente marginados. Impulsó campañas masivas de alfabetización y promovió la creación de escuelas rurales. Para él, educar no era únicamente enseñar a leer y escribir, sino formar ciudadanos con conciencia cívica, sentido crítico y orgullo cultural. Uno de sus mayores aciertos fue entender que la educación debía ir acompañada de un proyecto cultural integral. Durante su gestión se editaron miles de ejemplares de obras clásicas universales y se distribuyeron en bibliotecas y escuelas públicas. Asimismo, apoyó decididamente el muralismo como herramienta pedagógica y de identidad nacional. Artistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros plasmaron en muros públicos la historia, las luchas y las aspiraciones del pueblo mexicano, convirtiendo el arte en un libro abierto para todos. En el terreno intelectual, Vasconcelos desarrolló una visión humanista que quedó plasmada en su obra La raza cósmica, donde planteó la idea de una identidad latinoamericana resultado de la mezcla cultural. También fue él quien creó la famosa frase “Por mi raza hablará mi espíritu”, que hoy se ha convertido en lema de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), simbolizando su visión de orgullo, identidad y trascendencia cultural.

Además de su labor como funcionario, Vasconcelos tuvo una destacada trayectoria académica: fue Rector de la UNAM, miembro del Colegio de México y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, contribuyendo al desarrollo intelectual y cultural del país desde distintas plataformas. Conmemorar su natalicio el 28 de febrero implica reconocer que muchos de los principios que defendió siguen vigentes: la educación pública, gratuita y laica como pilar del Estado; la cultura como herramienta de cohesión social; y el acceso al conocimiento como derecho fundamental. En un contexto actual marcado por desafíos tecnológicos, desigualdad y cambios globales, su legado invita a renovar el compromiso con una educación incluyente y de calidad.

José Vasconcelos entendió que la educación no es un gasto, sino la inversión más profunda que puede hacer una nación en su propio destino. A más de un siglo de su nacimiento, su pensamiento continúa inspirando el ideal de que sólo a través de las aulas y los libros puede construirse un México más justo, consciente y solidario.

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