VIÑETAS LATINOAMERICANAS

Una doctrina antichina

Rafael Rojas. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: larazondemexico

La llamada Doctrina Donroe de Estados Unidos es especialmente antichina y que el principal enemigo sea un tipo de potencia como la asiática explica lo rápido que se está normalizando esa estrategia de seguridad hemisférica en las Américas. A diferencia de los imperios atlánticos en el siglo XIX o de la Unión Soviética en el siglo XX, China es el primer rival de Estados Unidos sin una persuasión propiamente occidental.

En la Doctrina Donroe se encuentran el racismo antichino de siempre y el anticomunismo del siglo XX, pero ambos se subordinan a una hostilidad meramente comercial o financiera. Se habla mucho del soft power chino, pero hay un proselitismo ideológico débil en el proyecto de Beijing que permite a la Doctrina Donroe avanzar sin mucha resistencia en ciertas zonas del continente.

En México, por ejemplo, a diferencia de Canadá, se han aplicado aranceles de entre un 5% y un 50% a productos chinos. La entrada en vigor de los nuevos aranceles mexicanos, en 2026, también afecta a Rusia, India y Brasil, otros tres grandes aliados de los BRICS, pero, sobre todo, a China. Los sectores más izquierdistas de Morena y la 4T, defensores de una relación prioritaria con el Sur global, no han logrado contener el alineamiento del gobierno de Claudia Sheinbaum con la Doctrina Donroe en los gravámenes a China o en el fin del suministro petrolero a Cuba.

Canadá, por el contrario, logró eliminar o rebajar aranceles a China, a lo que Beijing respondió con una moratoria arancelaria que entrará en vigor en marzo. El acuerdo arancelario entre Xi Jinping y Mark Carney es un claro desafío a la Doctrina Donroe en el Pacífico americano, que se suma al proyecto del cable submarino entre Chile y China y a la megaobra del puerto de Chancay en Perú.

Otro gobierno de la región que ha suscrito la Doctrina Donroe es el panameño de José Raúl Mulino. Cuando Donald Trump comenzó a hacer declaraciones a favor de la recuperación del Canal de Panamá, así como de la anexión de Groenlandia y Canadá, el presidente Mulino respondió en varias ocasiones. Sin embargo, ya para inicios de este año, no caben dudas de que Panamá está limitando los intereses de China en la ruta interoceánica.

Luego de que la Corte Suprema panameña fallara en contra de empresas de Hong Kong para operar puertos en el Canal de Panamá, el gobierno chino hizo declaraciones contra el panameño. La respuesta del presidente Mulino fue que China tenía más que perder que Panamá en la disputa. Pero habría que ver si las operaciones de China en el canal pueden ser reemplazadas totalmente por Estados Unidos.

Otro incidente que, en los últimos meses, revela el ángulo antichino de la Doctrina Donroe es el reclamo de Beijing por el pago de la deuda de más de 20,000 millones de dólares de Venezuela con China. Los chinos están exigiendo a ambos gobiernos, al de Delcy Rodríguez y al de Donald Trump, el pago de esa cuantiosa deuda, que el gobierno de Nicolás Maduro pagaba por medio de la venta de petróleo a China.

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