Ya tenemos la información completa para poder responder la pregunta ¿cómo nos fue, en materia de economía, en 2025? Comparo con los años 2022 (a partir del cual, después de la pandemia, retomamos el camino a la normalidad), 2023 y 2024. Comienzo por el crecimiento de la economía, que se mide por la producción de bienes y servicios para el consumo final, el Producto Interno Bruto, el PIB.
En 2022 el PIB creció 3.73%; en 2023, 3.15%; en 2024, 1.13%; en 2025, 0.78%, con lo cual sumamos tres años de menor crecimiento, lo cual es preocupante, en primer lugar, porque para minimizar la escasez (el hecho de que no todo alcanza para todos, menos en las cantidades que cada uno quisiera, y mucho menos gratis), la economía (y por lo tanto la producción de bienes y servicios), debe crecer lo más posible, y la mexicana está muy lejos de conseguirlo. En segundo lugar, es preocupante porque la producción está relacionada con la creación de empleos (para producir alguien debe trabajar), y con la generación de ingresos (a quien trabaja se le paga por hacerlo), empleos e ingresos que son condiciones del bienestar, que debe ser el resultado de la generación personal de ingreso en el trabajo, no de la redistribución gubernamental del mismo.
¿A qué se debió ese menor crecimiento del PIB? Para responder debemos preguntar ¿de qué depende ese crecimiento? De las inversiones directas, que son las que los empresarios destinan a la producción de satisfactores, a la creación de empleos y a la generación de ingresos, uno de cuyos componentes principales es la inversión fija bruta en instalaciones, maquinaria y equipo, que proporciona la infraestructura física para poder producir, por lo cual es un buen indicador de la inversión directa.
En 2022 la inversión fija bruta en instalaciones, maquinaria y equipo creció 8.16%. En 2023, 13.76%, efecto de las expectativas positivas que generó la posibilidad del nearshoring, que ahora, tres años después, es poco probable. En 2024 creció mucho menos, 3.70%, y en 2025 decreció 6.55%.
¿Cuál fue la causa del crecimiento negativo de la inversión fija bruta en instalaciones, maquinaria y equipo en 2025? Para responder debemos preguntar ¿de qué dependen esas inversiones? De la confianza que tengan los empresarios, nacionales y extranjeros, para invertir directamente en México, misma que ha venido cayendo de manera preocupante en los últimos años, como lo muestra el indicador de confianza empresarial, del Inegi, un índice que va de cero (total desconfianza), a 100 (confianza total). Entre cero y 50 hay desconfianza, mayor más cerca de cero y menor más cerca de 50. Entre 50 y 100 hay confianza, menor más cerca de 50 y mayor más cerca de 100.
En 2022 la confianza de los empresarios para invertir directamente en México, en escala de cero a 100, fue de 32.8 puntos. En 2023, 41.0. En 2024, 38.4. En 2025, 30.6 puntos. En los cuatro años fue desconfianza, mayor en 2024 que en 2023, y nuevamente mayor en 2025 que en 2024.
Los datos comprueban lo que la lógica predice. Mayor desconfianza para invertir directamente igual a menor crecimiento de la inversión fija bruta en instalaciones, maquinaria y equipo y, por lo tanto, menor crecimiento de la inversión directa. Menor crecimiento de la inversión directa igual a menor crecimiento del PIB, igual a menor crecimiento de la economía.
Continuará.