El fin de la economía es el bienestar, que las personas vivan bien, que vivan mejor, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que disponen para satisfacer sus necesidades, la mayoría de los cuales hay que comprar, para lo cual hay que pagar un precio, para lo cual hay que generar ingreso, para lo cual hay que trabajar. El dicho “quien no trabaja no come” no es preceptivo, sugerido por el deber ser, sino descriptivo, impuesto por la realidad.
Estas son las condiciones del bienestar, sobre todo si ha de ser, como corresponde a la dignidad de las personas, el resultado de la generación personal de ingreso y no de la redistribución gubernamental del mismo: trabajo productivo; ingreso suficiente para, por lo menos, satisfacer correctamente las necesidades básicas; aumento en el poder adquisitivo del dinero para que, con la misma cantidad del mismo, al paso del tiempo, pueda comprarse una mayor cantidad de los mismos bienes y servicios, condición para minimizar la escasez y maximizar el bienestar. Conviene que el trabajo sea formal, algo que no pasa en México: el 54.6% de la población ocupada trabaja, o en negocios informales, el 25.5%, o en negocios formales, pero de manera informal, el 29.1%. Sí, existe la informalidad dentro de la formalidad.
En enero se perdieron, en el sector formal de la economía, 8 mil 104 empleos, el peor inicio de año desde 2009. En febrero se crearon 182 mil 778, el mayor incremento, para un febrero, desde que se lleva registro. Entre enero y febrero se crearon 174 mil 674 nuevos empleos en el sector formal de la economía. Hasta la fecha el mejor bimestre enero – febrero es el de 2023, 287 mil 573 nuevos puestos de trabajo.

Cada quien con su Nahle
En los últimos 12 meses, de marzo de 2025 a febrero de 2026, se crearon, en el sector formal de la economía, 260 mil 819 nuevos empleos. ¿Muchos o pocos? Para que todo aquel, mayor de 15 años, que busque trabajo lo encuentre en el sector formal, se necesitan crear, anualmente, 1 millón 200 mil nuevos puestos de trabajo. En el último año, de marzo de 2025 a febrero de 2026, se crearon solamente 260 mil 819, el 21.73% de los necesarios.
Entre 2019 y 2025, los siete primeros años de la 4T, deberían haberse creado, en el sector formal de la economía, 8 millones 400 mil nuevos empleos. Se crearon, únicamente, 2 millones 437 mil 711, el 29.02%.
Una de las desventajas, tal vez la más importante, de la informalidad, comparada con la formalidad, es el nivel salarial. El salario base de cotización promedio de los puestos de trabajo afilados al IMSS, empleos formales, en febrero, fue de 19 mil 923 pesos mensuales. El ingreso promedio en el sector informal de la economía es, en promedio, de 6 mil 924 pesos al mes, 12 mil 999 menos, el 65.25%.
¿Cuál es la causa de la informalidad? La respuesta general, que se divide en varios componentes, es el alto costo, tanto en tiempo como en dinero, tanto el que hay que desembolsar legalmente (pagos de derechos y permisos), como el que hay que desembolsar ilegalmente (pagos de sobornos), de abrir, operar y liquidar un negocio formal. En México la apertura de un negocio se tarda, en promedio, 30 días. El promedio, para los países integrantes de la OCDE, es 11, 19 días menos, el 63.33%.
¿Hasta qué punto la causa de la informalidad no es la excesiva formalización, que ha degenerado en burocratización?

