El deteriorado PRI, el Verde y Movimiento Ciudadano han entrado en modo Morena. Han presentado una lista de personajes a los que les están otorgando singulares cargos que, sobre todo en el caso del tricolor, no es otra cosa que irlos perfilando como candidatos.
El tema no va a crecer. La diferencia con los morenistas radica en la infraestructura partidaria. Tienen una base que no tiene ninguna otra organización. En Morena se pueden esperar para destapar sus candidaturas o corcholatas hasta septiembre u octubre, pero no va a cambiar en esencia el desenlace. Siguen siendo la marca que mantiene vigencia, independientemente de su gobernabilidad que en muchos estados ha sido desastrosa.
A pesar de situaciones como las que se viven en Chiapas, Colima, Veracruz y Tabasco, entre otras entidades, no hay indicios con base en las encuestas de que el oficialismo pudiera perder estos estados. En los estudios de opinión los gobernadores son mal evaluados, pero, a pesar de ello, los ciudadanos ubican al partido oficial como la opción electoral.

Cada quien con su Nahle
El PRI quiere despertar de su letargo tratando de colocar defensores de la democracia en todo el país que en el fondo terminarán por ser, al menos, candidatos a las gubernaturas. Están siguiendo el camino de López Obrador en lo que era una trampa para ir destapando con antelación a quienes serían candidatos.
Es cuestión de ver quiénes eran los representantes de aquellos años y quiénes son ahora las y los gobernadores. Morena no ha dejado de tener el control en buena parte del país.
Por lo que están apostando el PRI y MC es por tratar de ganar algo, en una suerte de lo perdido lo que aparezca. El Verde no quiere estar fuera y, por ello, termina por envalentonarse. El singular senador Velasco asegura que se tienen que poner de acuerdo en San Luis Potosí, asegurando que tienen candidatos que bien podrían ir en alianza con el partido oficial.
Es probable que en SLP el Verde pueda ganar con la esposa del gobernador. Poco le ha importado al partido aquello del nepotismo. El gobernador está en el voy derecho aprovechando que las encuestas les son favorables. El Verde se sube a la ola e intenta colocar presión en Morena, pero llegado el momento terminará pidiendo ayuda o algo parecido.
MC va por su cuenta. Crea un comité con personajes interesantes que se están reciclando. Es el partido que más puede crecer. El PT tiene su nicho y difícilmente saldrá de él, más allá de que se haya convertido en un interesante dique para las propuestas presidenciales de estos días.
El Verde suele venderse al mejor postor. Ésta no será una ocasión distinta, por más que también se haya planteado como oposición a las propuestas de la Presidenta. Habrá que ver antes de Semana Santa, si mantienen su posición crítica o acaba negociando, como generalmente lo hace.
Si se trata de colocar a la oposición ante el partido que ejerce y es el poder, la caballada está flaca y no se ve que pudiera convertirse en un elemento real que coloque a Morena en una situación de alto riesgo. Habrá sobresaltos propios de la política y de los ánimos ciudadanos, pero mientras fluyan los programas sociales y el dinero, Morena tiene una parte asegurada. López Obrador lo dejó claro, al hablar de la importancia que tenía la existencia de los pobres como arma electoral.
El PAN ha anunciado que tendrá un gran acto para anunciar nuevas opciones para la ciudadanía. Pero a pesar de ser quizá la oposición más fuerte, no se ve que en esencia vayan a cambiar las cosas.
La oposición es una caballada que está flaca. Pueden cambiar las cosas, pero no de manera significativa; la bronca de Morena será Morena.
RESQUICIOS.
Si alguien se ve perjudicado en su cotidianidad y trabajo con los plantones de la CNTE somos los ciudadanos. Quedamos expuestos e indefensos, no hay quien se ponga de nuestro lado. El conflicto es un choque de trenes y no se ve manera alguna de que se resuelva.

