Parece que una vez más el “espejo-espejito” que encanta a operadores políticos del Gobierno, les mintió. Hace unas semanas hizo que la Presidenta Sheinbaum anunciara tres envíos de la iniciativa de reforma constitucional.
Aquel plan A era el bueno. No lo fue. Ahora para el plan B, que huele a plan C, a los aliados incómodos de Morena los hicieron firmar para sacar adelante la nueva iniciativa que, en esta ocasión, promete acotar privilegios y costos en congresos locales y gobiernos municipales para devolverle a las entidades, el presupuesto asignado a la burocracia partidista enquistada en cabildos.
Y el plan B, con B de bueno, ya se atoró. No fue enviado ayer porque andaban revisando su técnica legislativa. O sea que, acá, ahora, primero se redacta, se cabildea con sus aliados y, sólo después, lo pasan por la técnica constitucional.
Partido Verde y Partido del Trabajo con poquito descarrilan el plan B. Basta con que, más de dos de sus congresistas voten en contra y habrá plan C. A los socios de la 4T —antes del PRI y antes del PAN— no les gusta la intención de la Presidenta Sheinbaum de abrir la posibilidad para que la consulta popular para la ratificación de mandato —lo de revocación es una engañifa—, coincida con las elecciones intermedias de 2027.
Eso metería a la popular mandataria de lleno a la campaña. A todas las elecciones para Congreso federal y para estados, pues ni modo que Claudia Sheinbaum no promueva los avances de México a siete años de la 4T. Y a ese tren se subirán todas y todos. En franqueza, incluso PVEM y PT.
Estemos atentos a esta Reforma Política, tan necesaria en tiempos de guerras e invasiones, de Mundial de futbol, de amenazas gringas para actuar en contra de narcos mexicanos en este lado de la frontera y en ruta a la revisión del T-MEC que se ve, hasta ahora, como el único mecanismo económico asequible para despertar al crecimiento nacional tan dormilón durante los últimos siete años.
Las benditas redes. Infodemia como propaganda, malquerientes por agenda y encargo versus porristas sin decoro al servicio del oficialismo. Las redes sociales, cuya santidad deberíamos analizar, se llenaron con un debate bizarro, pero ilustrativo.
Una mujer que tomaba el sol desde un balcón del tercer piso de Palacio Nacional con vista hacia el Zócalo exhibió los extremos de la estulticia colectiva. Unos que la imagen era falsa, generada por IA. Falso, fue real. Y quien podía explicar, decidió callar.
Acaso preferimos no ver, imaginar residencias y jardines de Los Pinos llenos de estampas familiares y sociales selectas. A lo mejor.
Sobre la marcha hace pausa vacacional. Reanudaremos el andar el martes 14 de abril. Hasta entonces, buenas fiestas y feliz asueto.
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