Proteak Uno, la única empresa forestal mexicana que cotiza en el mercado de valores local, fue declarada en etapa de quiebra junto con su filial Pro MDF por una jueza de distrito en Ciudad de México, marcando el desenlace del concurso mercantil iniciado en 2024.
La resolución confirma que no se logró un acuerdo de conciliación con sus acreedores, cerrando así la principal vía de reestructura dentro del proceso. Con ello, la compañía entra formalmente en la fase final prevista por la ley, en la que se designará a un síndico encargado de tomar control de la administración y de evaluar el destino de los activos bajo un enfoque de maximización de valor. Este punto no implica necesariamente una liquidación inmediata, pero sí representa un cambio profundo en la conducción de la empresa. El contexto ya anticipaba este escenario: Proteak había reconocido riesgos de impago pese a renegociaciones de deuda, mientras que su auditor externo, Ernst & Young, había advertido incertidumbre material sobre su capacidad para continuar operando tras pérdidas operativas y netas acumuladas y la constante necesidad de prórrogas en sus compromisos financieros.
El camino hacia la quiebra fue una sucesión de intentos fallidos por estabilizar su estructura financiera. Meses antes, su filial Forestaciones Operativas de México (Fomex) había ingresado a etapa de conciliación dentro del mismo concurso mercantil, con un plazo de 185 días para alcanzar acuerdos con acreedores que permitieran reordenar pasivos y mantener la viabilidad del negocio. El proceso, que también involucró a Pro MDF y surgió tras una demanda presentada por Comercial en Fletes México, incluyó la apertura formal para el reconocimiento de acreedores y la presentación de propuestas de convenio concursal, incluso a inicios de este año. Sin embargo, ninguno de estos esfuerzos logró el consenso necesario. La falta de acuerdos efectivos terminó por agotar las alternativas legales disponibles dentro de la etapa de conciliación, llevando inevitablemente a la declaración de quiebra. Así, la empresa, considerada una de las mayores productoras de teca a nivel global, enfrenta ahora un nuevo capítulo bajo control judicial, donde el foco deja de estar en la reestructura voluntaria y pasa a la administración de activos y recuperación de valor en un entorno mucho más restrictivo.

A desquiciar carreteras
Préstamos TikTok. TikTok te está prestando dinero en México y casi nadie lo sabe: el esquema se llama “TikTok Pay Later” y ofrece hasta 30 mil pesos de crédito dentro de su propia tienda, operado por Pipo Soluciones Digitales mediante contratos de mutuo mercantil. Bajo este mecanismo, el financiamiento se otorga directamente al momento de la compra, sin que necesariamente se transparenten de forma previa todas las condiciones financieras, replicando una figura legal tradicional, pero ahora integrada en una plataforma digital de consumo masivo. En términos de negocio, esto implica que TikTok ya no sólo intermedia contenido o comercio, sino que participa activamente en el ciclo completo de transacción al incorporar crédito propio, todo ello sin que exista claridad pública sobre si este esquema cuenta con autorización de la Secretaría de Hacienda, o si la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), se lo tiene autorizado.
Revisión en SCJN. Si no hay cambios en la agenda, el próximo 9 de abril la Suprema Corte de Justicia de la Nación, decidirá si la UIF, puede revisar hasta 10 años del historial bancario de cualquier persona sin autorización judicial previa, bajo el argumento de que su función es administrativa y preventiva, no penal; en los hechos, daría paso a que la autoridad pueda acceder a analizar durante años la información financiera de los usuarios.
Voz en off. Todo pinta a que la juguetería más antigua del mundo, Hamleys, estaría cerrando operaciones en México. La marca ya muestra señales de repliegue con el cierre de algunas tiendas en distintas partes del país, aunque en ciertos casos se habla de “remodelaciones” mientras que en otros ya se interpreta como cierre definitivo. Detrás de esta operación está Grupo Sordo Madaleno, que impulsó su llegada con el 70 por ciento del control, y su expansión en centros comerciales premium por ahí de 2015, por lo que estos movimientos abren la duda sobre si se trata de un ajuste estratégico o de la salida total de la marca del mercado mexicano. En su momento se comentó que en la primera tienda la inversión fue de aproximadamente 30 millones de pesos (mdp), además de 200 millones de pesos, para ocho años que ya se habrían cumplido. En este proyecto se involucró a las firmas Zebra, y a Sordo Madaleno Arquitectos…

