TEATRO DE SOMBRAS

David Harvey en la UNAM

Lo que sostiene Harvey es que la geografía no puede cerrar los ojos a esas realidades por asumir un criterio demasiado estrecho de cientificidad. La geografía crítica toma muy en cuenta esas condiciones políticas y económicas (...), más allá de limitarse a describir al mundo

Guillermo Hurtado. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Guillermo Hurtado. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

La Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, dirigida por la Dra. Frances Rodríguez Van Gort, invitó a David Harvey a México. La visita del académico inglés, uno de los teóricos más destacados del marxismo contemporáneo, fue un éxito rotundo. Los auditorios se colmaron para escucharlo.

Harvey es un autor muy prolífico que ha escrito sobre una enorme variedad de temas de geografía, urbanismo, sociología, economía y teoría política. Algunos de sus libros traducidos al español son Espacios del capital: hacia una geografía crítica, 2001; El nuevo imperialismo, 2003; Breve historia del neoliberalismo, 2007; El enigma del capital y la crisis del capitalismo, 2010; Ciudades rebeldes: del derecho a la ciudad a la revolución urbana, 2013; Crónicas anticapitalistas, 2023; Guía de los Grundrisse de Marx, 2025.

El académico David Harvey en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, el martes.
El académico David Harvey en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, el martes. ı Foto: Especial

La geografía crítica que cultiva Harvey plantea cuestiones apremiantes. En el capitalismo, el espacio físico se convierte en propiedad privada. Se vende y se compra la tierra, pero también el agua e incluso el aire. El mundo se parcela y adquiere un valor monetario. Las grandes urbes son un ejemplo del impacto del capitalismo sobre el territorio. Las ciudades son un aparador de la riqueza y la pobreza, de la holgura y la estrechez, de la abundancia y de la escasez. En algunas colonias hay árboles, agua, lugares de esparcimiento, y en otras, que pueden estar apenas cruzando una avenida, hay aridez, sequía, hacinamiento. Lo impresionante es que eso mismo que presenciamos en las ciudades lo observamos a todo lo largo y ancho del planeta. Es impactante volar en avión por encima de la frontera entre un país pobre, como México, y uno rico, como Estados Unidos. Las diferencias se hacen evidentes desde las alturas. Por lo mismo, quien hace un mapa, no puede dejar de tomar en cuenta esas desigualdades. Lo que sostiene Harvey es que la geografía no puede cerrar los ojos a esas realidades por asumir un criterio demasiado estrecho de cientificidad. La geografía crítica toma muy en cuenta esas condiciones políticas y económicas y, más allá de limitarse a describir al mundo, sus montañas, sus ríos, sus llanuras, examina la manera en el que el sistema político y económico global transforma esas montañas, esos ríos y esas llanuras en instrumentos del capital, en mercancías que pueden ser poseídas y disfrutadas por unos pocos.

En su Breve historia del neoliberalismo, Harvey hace un examen extenso de la ideología neoliberal y de su instrumentalización. Uno de los casos que él examina es, precisamente, el de México. Lo que Harvey recuerda es que, en 1984, el Banco Mundial otorgó por vez primera un préstamo a un país con la condición explícita de que se implementaran cambios neoliberales en su política económica. Los resultados de esos cambios impactaron de manera directa en el bolsillo de los trabajadores, que vieron reducidos el valor de sus salarios reales. Las políticas neoliberales que comenzaron en el régimen de De la Madrid no sólo continuaron, sino que se profundizaron en el gobierno de Salinas de Gortari. Harvey afirma que un efecto de las privatizaciones llevadas a cabo durante el sexenio de Salinas de Gortari fue un incremento en la concentración de la riqueza. Según los datos que ofrece el autor, en 1994 de los 24 millonarios que había en el país, por lo menos 17 habían participado en el programa de privatizaciones. Otros países que examina Harvey en su libro son Argentina, Corea del Sur, Suecia y, de manera muy especial, China.

Las conclusiones de Harvey se fundan en la teoría marxista. Según él, hay que entender al neoliberalismo como un capítulo más en la historia de la lucha de clases. Sin embargo, el autor reconoce que la expresión “lucha de clases” nos parece, hoy en día, una frase vacía. No resulta sencillo para un teórico marxista, como Harvey, convencer a la mayoría de sus colegas en la academia y, no digamos ya, al grueso de la opinión pública. La conclusión del libro de Harvey queda, por lo mismo, en el plano de la esperanza social. Hay otra libertad, nos dice, que es mejor que la que pregona el neoliberalismo, y otro tipo de gobierno más valioso, que el que defiende el neoconservadurismo.

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