Aún recuerdo las palabras de López Obrador en septiembre de 2019: “El presidente de México se entera de todo… no hay un negocio jugoso que se haga, sin el visto bueno del presidente… y, para que quede claro, si hacen una tranza grande, es porque el presidente lo permitió”.
Esta declaración nos deja mucho qué pensar, pero, sobre todo, mucho que entender sobre las acciones emprendidas en materia de seguridad por la actual administración, comparadas con las prácticamente nulas, realizadas en el sexenio anterior.
La semana pasada y después de casi seis meses prófugo, fue detenido en Buenos Aires, Argentina, el contraalmirante Fernando Farías Laguna, sobrino del exsecretario de Marina en el gobierno de López Obrador, Rafael Ojeda.
A Farías Laguna se le acusa de liderar una red criminal de huachicol fiscal en la Marina y de ser el principal operador de esta organización delictiva que movilizaba combustible entre México y Estados Unidos, haciéndolo pasar por “solventes” para evitar el pago total de impuestos.
Su hermano, Roberto Farías Laguna, fue detenido en septiembre del año pasado y, desde entonces, se emitió una ficha roja a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) para capturar a Fernando, quien entró a Buenos Aires procedente de Colombia con un pasaporte falso a nombre de Luis Lemus Ramos.
De esta manera y, a pesar de que el gobierno del ultra derechista Javier Milei no es santo de la devoción de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se debe reconocer que Argentina ayudó a México en la captura de este personaje, dejando claro que, tal y como lo dijo la ministra de seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, su país no es refugio de criminales.
Cabe señalar que esta red millonaria de huachicol fiscal fue destapada y desarticulada por la propia Secretaría de Marina, pero del nuevo gobierno encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Por cierto que, en su conferencia mañanera del pasado viernes, la Presidenta aseguró que ya se estaban haciendo las gestiones necesarias con la Fiscalía General de la República y que lo que procedería sería su deportación inmediata.
La defensa de Fernando Farías confirmó que ya había sido presentado ante un juez y que el contraalmirante solicitará permanecer en Argentina.
Por su parte, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció y agradeció la colaboración de las autoridades argentinas para lograr la captura de Farías Laguna e insistió en que México mantiene su compromiso en el combate a la corrupción y la impunidad.
Ante esta realidad, cuesta mucho creer que el expresidente Andrés Manuel López Obrador, fuera ajeno de todos los trinquetes y enjuagues de los sobrinos del que fuera su secretario de Marina.
En el baúl. Aunque la Presidenta salió a hablar bien de Marcelo Ebrard e insistió en que hace un excelente trabajo al frente de la Secretaría de Economía con la revisión del T-MEC, me cuentan mis fuentes en las cloacas de Palacio Nacional que ya en corto sí le puso su regaño y le advirtió que abriría una investigación para aclarar lo de su hijo viviendo en una sede diplomática, cuando él era el encargado de la política exterior.
Basta por hoy, pero el próximo lunes… regresarééé!!!