La entrada de Partners Group al capital de Fermaca, propiedad de Fernando y Manuel Calvillo Álvarez, fue vista en su momento como el respaldo de un actor global a una empresa que había logrado posicionarse en sectores estratégicos de la energía en México. La narrativa apuntaba a una historia de expansión sólida, sofisticación financiera y visión industrial. Sin embargo, detrás de ese discurso persisten señalamientos y testimonios que cuestionan la forma en que los hermanos Calvillo habrían conducido distintos proyectos del grupo. El contexto de mercado tampoco les favorece.
El incremento internacional en los precios de los fertilizantes, con alzas superiores al 50% en productos como la urea, según datos recientes del Banco Mundial, ha puesto bajo la lupa al proyecto anunciado por la firma. Se trata de una planta de fertilizantes que se construiría en Durango.
Fermaca presentó la iniciativa como una inversión cercana a los 3 mil 700 millones de dólares, con capacidad para producir 600 mil toneladas anuales. No obstante, hasta ahora no existen avances.

› ¿Otra de José Ramón López Beltrán?
Aunque parte de los retrasos, según versiones del sector, obedecerían a pendientes regulatorios ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, encabezada por Alicia Bárcena, dentro de la industria hay quienes consideran que el problema iría mucho más allá de permisos y trámites administrativos.
Personas vinculadas a la compañía sostienen que existiría malestar dentro de Partners Group, la firma suiza que en 2014 adquirió una participación mayoritaria en Fermaca, hoy Esentia Energy Systems, tras detectar presuntos malos manejos atribuibles a los Calvillo. Fuentes consultadas por esta columna refieren que en esta trama aparece Sicim Pipeline, empresa que habría participado como contratista en proyectos relacionados con Fermaca. De acuerdo con estas versiones, algunos contratos se habrían asignado de manera recurrente con costos inflados, elevando artificialmente el valor de las obras. Parte de esos recursos, presuntamente, regresaría a los Calvillo a través de estructuras corporativas alternas.
En ese esquema también figura Bcysa Servicios Industriales, identificada por distintas fuentes como un posible vehículo para el retorno de recursos. Según las versiones recabadas, la mecánica descrita ya habría sido expuesta por Partners Group ante un tribunal.
De confirmarse estos señalamientos, el caso dejaría de ser únicamente un asunto de gobierno corporativo o conflicto de interés. Podría abrir la puerta a investigaciones por posibles operaciones irregulares entre partes relacionadas, con eventuales implicaciones civiles, mercantiles e incluso penales. Además del impacto reputacional para Fermaca y los Calvillo.
Banregio y Caintra van por PyMEs. Esta semana, la Caintra, que preside Jorge Santos Reyna, y Banregio, encabezado por Héctor Cantú Reyes, formalizaron una alianza orientada a facilitar financiamiento y servicios financieros para más de 5,000 empresas afiliadas al organismo industrial. El movimiento no ocurre en una entidad donde las PyMEs sostienen buena parte de las cadenas de proveeduría manufactureras, pero donde el financiamiento bancario sigue siendo limitado y altamente concentrado en grandes corporativos. La apuesta de ambos jugadores busca acelerar tiempos de respuesta, reducir costos financieros y empujar la digitalización operativa de las empresas, en un momento donde la presión por elevar productividad y capacidad exportadora es cada vez mayor. Para Banregio, además, el acuerdo fortalece su posicionamiento natural en el segmento empresarial del norte del país, mientras que para Caintra representa una señal de mayor involucramiento en temas financieros y no sólo industriales.
Reciclaje del futuro. La industria del reciclaje en Estados Unidos acaba de encender una alerta que no debería pasar desapercibida para Norteamérica. Durante su comparecencia ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el presidente de la Asociación de Recicladores de Plástico (APR), Steve Alexander, advirtió que el ingreso masivo de PET importado a precios artificialmente bajos ya está provocando el cierre de plantas y la pérdida acelerada de capacidad industrial en el país. La cifra es contundente, en donde siete instalaciones de reciclaje de PET han cerrado en apenas 15 meses, equivalente a cerca del 25% de la capacidad nacional. El mensaje detrás de la comparecencia es todavía más delicado, y es que la transición hacia una economía circular no podrá sostenerse si el mercado continúa distorsionado por sobreoferta extranjera y prácticas de precios predatorios.
La APR no sólo puso el foco sobre el crecimiento explosivo de importaciones provenientes de Asia, sino también sobre el riesgo estratégico que representa depender de cadenas externas para materiales reciclados clave. Se defiende ante el USTR la necesidad de aplicar medidas comerciales bajo la Sección 301 para frenar el deterioro del sector, aunque pidió mantener fuera de cualquier restricción a México y Canadá, subrayando la relevancia de la integración regional.

La confusión y la ocurrencia

