AL PIE

Se empieza a ver quién es quién

Javier Solórzano Zinser │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Javier Solórzano Zinser │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: La Razón de México

Alemania demostró ayer una de las debilidades de jugar un Mundial con 48 equipos. A pesar de los buenos oficios de Curazao, junto con una disposición al sacrificio en medio de la impotencia, la diferencia tuvo en la goleada su expresión. Cuando los caribeños regresaron a la cancha en el segundo tiempo entendieron muy bien lo que se les venía, pero acompañaron su salida a la cancha con humor, abrazos y sonrisas.

Poco a poco iremos viendo las diferencias entre aquellos que invariablemente son potencias, los que están a la mitad de la tabla, diríamos de medio pelo, como es el caso del Tri, y aquellos que por el solo hecho de asistir al Mundial han alcanzado su objetivo.

Va a ser inevitable que se presenten goleadas como la de ayer. Se podrán presentar por razones accidentales, pero la tónica en esta primera ronda va a ir mostrando algunas goleadas en muchos sentidos.

Lo que terminó por ser un espectáculo fue el empate entre Países Bajos y Japón. Los asiáticos supieron leer el partido y a pesar de lo que en otro tiempo se conoció como “la naranja mecánica” tuvo en dos ocasiones la ventaja, el vendaval japonés en la parte final del juego los pudo haber llevado incluso a la victoria.

Los equipos se tienen muy bien leídos en cuanto a estrategias, las diferencias acaban siendo lo que hacen los jugadores y la capacidad que tengan los entrenadores leyendo el juego. Hay equipos que en sus empates han mostrado sus capacidades y lo que pueden alcanzar.

La igualada entre Brasil y Marruecos y la de Países Bajos y Japón nos dieron una muestra de las potencialidades de estas cuatro selecciones a las que habrá que ir colocando en futuras rondas.

En los inevitables comparativos se vislumbra que el equipo mexicano tendrá que hacer muchas cosas más para poder enfrentar a selecciones como las que vimos ayer.

Jürgen Klopp fue lapidario en su análisis del partido México-Sudáfrica al poner en evidencia cómo el Tri desaprovechó tener dos hombres más teniendo el marcador a favor, para que al final se perdiera un balón por descuido, lo que acabó provocando la expulsión de su capitán y defensa central.

Esto apenas inicia, pero ya se empieza a ver quién es quién.

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