Morena se reestructuró de cara al proceso electoral en 17 entidades el próximo año. Más diputados federales y más de 20 congresos locales. Otra vez, la elección más grande de la historia. Reformó su reforma judicial para patear la segunda elección de personas juzgadoras a 2028.
La cúpula morenista purgó, promovió o sus bases acomodaron fichas estratégicas. A la líder nacional la movieron a Palacio Nacional para aconsejar jurídicamente a la Presidenta y a ser vocera vespertina semanal. Su relevo fue una leal al lopezobradorismo y a Sheinbaum.
Para más inri, Citlalli Hernández, claudista radical, es la nueva responsable de arreglar el tema de las alianzas con el siempre vivo y a veces funcional Partido Verde, así como con el PT, orgánico a la 4T desde sus inicios, con personajes históricos a la lucha progresista que subsiste en el fondo del pragmatismo tombolero de Morena y sus blandos.

• Acuerdo Pemex-Petrobras
Al hijo del tlatoani lo proyectan a construir su propia historia. Sí, también desde Tabasco para el mundo. Será diputado por el estado cuna de la épica de su papá y con la exposición que tendrá en la Cámara de Diputados, verán si tiene lo necesario –además del apellido– para andar un sendero del peje pavimentado.
Ariadna Montiel pide a sus candidatos a coordinadores de la defensa estatal de la 4T, que en realidad serán las y los precandidatos a gobernadores, combatir con su ideología a la ultraderecha que avanza desde el Cono Sur del continente.
Citlalli Hernández advierte que sus compañeros son libres de registrarse como suspirantes, pero quienes sueñen deben aceptar ser tamizados por la UIF, el SAT, la FGR y además, no estar maldecidos en las benditas redes como malas personas. Y, una vez revisados y evaluados, sólo el partido dirá si juegan o no, si son idóneos.
Reconoce la nueva Morena que mucho daño hicieron los colados, dicen unos, en realidad los invitados incómodos que en su momento fueron convidados sin importar su desaseo y desprestigio, lo que valía era que pudieran ganar, como sea, y ganaron.
Y en más de un estado, de una curul o escaño, el costo ha sido altísimo. Impresentables que ascendieron al amparo de la transformación de élites del poder y de la corrupción.
Ya no los quieren, presumen que ya no los necesitan, porque ahora Morena es el objeto del deseo de cualquiera que aspire a servir al pueblo desde posiciones de gobierno. Por eso, ahora se van a reservar el derecho de postulación.
Salvo San Luis Potosí, Morena, PVEM y PT irán en coalición. Van a negociar cuotas y cuates. No van familiares insignes, unos hermanos ni se van a registrar, otros papás sí, pero los van a batear y tendrán que aguantarse.
El equilibrio de candidaturas en función al género ayudará a deshacer nudos. Veremos ajustes entre tant@s ansios@s.

Al se hace a la “derecha”

