Con la novedad de que el más reciente freno al envío a Estados Unidos de aguacate que se produce en Michoacán, concluyó ayer. El reinicio de las importaciones se irá dando de manera paulatina a partir de hoy. Es sabido que el recientemente levantado es el tercer cierre que acomete el Departamento de Agricultura de EU, pues antes realizó uno en 2024 y otro en 2022, pero resulta que también ha sido, para beneficio de los productores, el más corto, pues duró tres días, mientras los dos anteriores se prolongaron por una semana y diez días, respectivamente. “Continuaremos evaluando las condiciones y ajustando nuestras operaciones según corresponda”, refirió ayer la embajada estadounidense a cargo de Ronald Johnson. Apenas el jueves se conoció el envío de 1,500 elementos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional para garantizar la seguridad en la zona. Se dio una rápida respuesta, nos dicen, comparada con la del gobierno pasado.
Y resulta que a la UNAM no es la única institución en la que se aplicó de manera inadecuada un examen en línea. Se acaba de informar de una prueba realizada a docentes por parte de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, mejor conocida como (ISICAMM), en la que hubo fallas, al grado de que ya saltó el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Y es que, según se ha informado, en la aplicación del pasado 2 de agosto —en una evaluación para decidir promociones—, al sistema le cargaron una prueba que no iba dirigida a docentes sino a directivos. El hecho, por supuesto, generó reclamos porque representó una pérdida de tiempo para los postulantes. Nos dicen que ante ello el SNTE ha informado que se mantendrá vigilante sobre la aplicación del instrumento. Aunque también hay que ver la otra cara de la moneda, porque del lado de los profes también se indagan casos de presunta suplantación de identidad y de uso de celulares durante la aplicación. Qué tal.
Y fue la Marina la que asestó un nuevo golpe al crimen organizado al lograr el aseguramiento de 1.17 toneladas de presunta cocaína. Los hechos ocurrieron en el Pacífico, a poco más de 800 kilómetros de Acapulco, luego de que marinos detectaran una embarcación con tres motores fuera de borda y seis personas a bordo. Como resultado de la inspección se aseguraron 39 bultos con paquetes que contenían la presunta cocaína, la embarcación y 49 bidones con aproximadamente 2,450 litros de combustible. Entre las seis personas que conducían el bote había tres mexicanos y tres ecuatorianos, que fueron puestos a disposición del Ministerio Público. Nos hacen ver que han sido recurrentes los aseguramientos de droga en el mar en lo que va del sexenio. Tan sólo en el último mes hubo cuatro: el reportado ayer, uno más en costas de Chiapas y Oaxaca, donde se aseguraron 4.4 toneladas y dos más en esta última entidad de 1.53 y 1.14 toneladas. Ahí los datos.
• Restablecimiento de relaciones
El restablecimiento de las relaciones entre México y Perú es una buena noticia. Fueron casi cuatro años de tensiones crecientes que derivaron en una ruptura provocada más por diferencias políticas e ideológicas de los gobernantes en turno, que por problemas de fondo entre los dos países, nos hacen ver. No deja de llamar la atención que la presidenta Keiko Fujimori, de derecha —quien llegó al poder tras una cerrada disputa electoral—, tomara la decisión de conceder un salvoconducto a Betssy Chávez, la exprimera ministra del depuesto presidente Pedro Castillo, para que saliera del país y recibiera asilo en México y que ello diera pie al restablecimiento de relaciones. Es sabido que los gobiernos de la 4T apoyan a Castillo, quien en diciembre de 2022 intentó un autogolpe de Estado que lo tiene actualmente preso. Y que los mandatarios que lo sucedieron —Dina Boluarte, José Jerí y José María Balcázar en un periodo convulso— mantuvieron posiciones frontales hacia México. Fujimori ha jugado su carta con México, nos comentan, sin un respaldo total de sus aliados internos. Pendientes.
Y nos piden no perder de vista que las protestas de estudiantes y padres contra el examen de control que aplicará la UNAM han estado perdiendo fuerza en los últimos días. El lunes pasado estuvieron presentes cerca de 200 personas entre estudiantes y sus familiares en las movilizaciones frente a la Torre de Rectoría y en la avenida Insurgentes. “Estudiante aceptado no será burlado”, fue la consigna que gritaron ese día entre amagos de presentar amparos para tratar de frenar la prueba. Pero el jueves casi nadie acudió a una nueva convocatoria y, en cambio, la casa de estudios dio más pasos en torno a la aplicación del examen, al dar a conocer que ésta será en cuatro entidades. A ello se suma que ayer informó la ubicación de las sedes —entre ellas el Palacio de los Deportes— y, por si fuera poco, se conoció que un juzgado bateó la primera solicitud de amparo, lo que podría ser un antecedente sobre el destino posible de recursos similares. Atentos.
Y hablando de relaciones con países latinoamericanos, nos piden no perder de vista la posición que ha asumido México respecto al nuevo gobierno de Colombia que encabeza el derechista Abelardo de la Espriella, quien tomó posesión ayer. Nuestro país, se ha informado, estuvo representado en esa ceremonia por la subsecretaria para América Latina y el Caribe, Raquel Serur Smeke, quien sostuvo una reunión con el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, “para transmitir sus felicitaciones y la disposición de seguir estrechando los lazos entre ambas naciones”. La Cancillería destacó que México y Colombia “mantienen una Asociación Estratégica desde 2015 y han construido una relación bilateral sustentada en históricos lazos de amistad, diálogo político y cooperación, además de compartir una amplia agenda de trabajo”. Por cierto que los reportes periodísticos de la toma de posesión de De la Espriella señalan que, por los mandatarios que lo arroparon, fue una especie de cumbre de la derecha latinoamericana.

La factura de la soberanía


