El partido entre México y Ecuador será cardíaco. Hoy, en el Estadio CDMX, se define si la Selección Mexicana avanza a la siguiente fase del Mundial.
Para lograrlo, primero tendrá que vencer a Ecuador, un equipo que llega fuerte y que no se intimida con la altura de la Ciudad de México. Aunque jugar en casa puede ser una ventaja, los ecuatorianos también saben competir en estas condiciones y conocen bien al futbol mexicano.
Después de una fase de grupos en la que ganó sus tres partidos y terminó invicto, el equipo de Javier Aguirre enfrenta a Ecuador en un duelo de eliminación directa que marcará su destino en el torneo.

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Para la periodista deportiva Aline Arnot, este encuentro representa la primera gran prueba para un equipo que ha sorprendido por sus resultados, pero que ahora tendrá enfrente a uno de los rivales más complicados que podía encontrar.
A CAMBIAR LA HISTORIA

“Creo que México hubiera preferido otro rival”, asegura. “Muchos pensábamos que el camino podía acomodarse de otra manera, pero terminó tocando Ecuador, que llega fortalecido y es una selección mucho más complicada de lo que mucha gente piensa”.
Arnot explica que Ecuador fue uno de los mejores equipos durante la eliminatoria sudamericana, considerada una de las más exigentes del futbol mundial.
“Hay que recordar que Ecuador terminó segundo en las eliminatorias de Conmebol, solamente por detrás de Argentina. Eso habla del nivel que tiene esta selección. En Sudamérica clasificarse para un Mundial nunca es sencillo y Ecuador hizo una eliminatoria extraordinaria”.
Aunque en la fase de grupos del Mundial tuvo un inicio irregular, logró recuperarse en el momento oportuno.
“Le tocó un grupo muy complicado. Perdió con Costa de Marfil, después empató sin goles con Curazao y ese resultado fue una decepción para ellos. Pero después logró ganarle a Alemania 2-1 y ese triunfo le dio muchísima confianza. Llegan fortalecidos justamente porque vencieron a una potencia del futbol mundial”.
Uno de los aspectos que más se mencionó antes del partido fue la posible ventaja que tendría México por disputar el encuentro en la Ciudad de México. Sin embargo, Arnot considera que ese factor no será tan determinante.
“Mucha gente pensaba que la altura podía ser una ventaja importante para México, pero Ecuador está acostumbrado a jugar en esas condiciones. Muchos de sus futbolistas juegan habitualmente a gran altitud y, además, conocen muy bien el futbol mexicano. Varios han jugado aquí o enfrentan constantemente a equipos mexicanos. No es un rival al que la altura le vaya a pesar”.
“En una de ésas hubiera sido preferible enfrentar a Inglaterra más adelante, porque para una selección europea sí podría representar una diferencia mucho mayor jugar en la Ciudad de México. Con Ecuador ese beneficio prácticamente desaparece”.
Pese a la dificultad del compromiso, Arnot destaca el momento que vive la Selección Mexicana. “Más allá de que a algunos les guste más o menos el estilo de juego del Vasco Aguirre, hay una realidad que nadie puede discutir: México ganó sus tres partidos y no ha recibido un solo gol. Eso habla muy bien del funcionamiento defensivo, del orden táctico, del trabajo del portero y del compromiso colectivo del equipo”.
Para la analista, la fortaleza defensiva ha sido la principal virtud de México durante el torneo.
“Cuando un equipo termina la fase de grupos sin recibir anotaciones, significa que está haciendo muchas cosas bien. A veces la gente solamente se fija en el espectáculo o en si el equipo juega bonito, pero en un Mundial lo primero es competir. México ha competido muy bien”.
Después del fracaso de México en Catar 2022, pocos imaginaban un inicio tan sólido.
“Creo que sí ha sido una sorpresa. Veníamos de un Mundial muy malo y había muchas dudas alrededor de la selección. Incluso había quienes pensaban que podía repetirse una actuación igual o peor. Sin embargo, México respondió y además logró reconectar con su afición”.
Arnot ha tenido la oportunidad de vivir algunos partidos desde el estadio y asegura que el ambiente ha sido completamente distinto al de los últimos años.
“La conexión entre el equipo y la gente ha sido impresionante. Había mucha necesidad de volver a creer en la selección. En otros momentos veíamos estadios donde la afición terminaba molesta, abucheando o incluso aventando cosas. Ahora sucede lo contrario. Cuando cae el primer gol, la gente se conecta inmediatamente con el equipo y el estadio se convierte en una fiesta”.
Aun así, considera que éste es apenas el inicio del verdadero desafío.
“La fase de grupos se cumplió muy bien. México hizo lo que tenía que hacer, ganó sus tres partidos y terminó invicto. Pero ahora empieza otra historia. Ecuador llega muy motivado y eso convierte este partido en una prueba completamente distinta”.
Además, recuerda que a partir de esta instancia ya no existen segundas oportunidades.
“Ahora todo cambia porque ya es eliminación directa. Se acabó el margen de error. El que gana sigue y el que pierde se va a casa. Si empatan, habrá tiempos extra; si persiste el empate, vendrán los penales. Todo se define hoy”.
“Este partido define completamente el futuro de la selección. Si México gana, sigue soñando en el Mundial. Si pierde, queda eliminado. Así de sencillo”.
En caso de avanzar, que esperemos así sea, el panorama tampoco será sencillo.
“El ganador enfrentará al vencedor entre Inglaterra y la República Democrática del Congo. Mucha gente ya empieza a pensar en un posible México-Inglaterra en el Estadio Azteca y sería un partido espectacular, pero antes hay que superar a Ecuador”.
Sobre el comportamiento de la afición, Arnot reconoce que el entusiasmo ha crecido de forma importante conforme avanzó el torneo.
“La gente está muy ilusionada. Hacía tiempo que no veía a una afición tan conectada con la selección. Después de los malos resultados de los últimos años, estos triunfos le devolvieron la esperanza”.
Finalmente, Arnot considera que la clave estará en mantener el orden que ha distinguido al equipo durante el torneo.
“Si México conserva la solidez defensiva que ha mostrado hasta ahora y aprovecha las oportunidades que tenga al frente, puede ganar este partido. Va a ser un encuentro muy complicado, muy cerrado, porque Ecuador se va a morir en la línea, pero veo a México con argumentos para sacar el resultado”.
También recuerda que ambos equipos se conocen muy bien.
“Han jugado muchísimas veces entre sí. México históricamente tiene mejores números, pero eso no garantiza absolutamente nada. Son selecciones que saben perfectamente cómo juega el rival y eso hace todavía más interesante el partido”.
Para Arnot, lo más importante en este momento no son las formas, sino el resultado.
“En un Mundial siempre se habla de jugar bonito, pero llega un momento en el que eso pasa a segundo plano. Hoy México tiene que ganar como sea. Lo importante es seguir avanzando y mantener viva la ilusión de toda una afición que volvió a creer en su selección”.
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México y Ecuador se han enfrentado varias veces en partidos amistosos, Copa América y una vez en un Mundial. El antecedente más importante fue en Corea-Japón 2002, cuando México ganó 2-1.
En años recientes, los partidos han sido cerrados: empataron 0-0 en 2022, volvieron a empatar 0-0 en la Copa América 2024, resultado que eliminó a México, y en 2025 igualaron 1-1.

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