Al terminar la participación de la Selección nacional mexicana en el Mundial de Futbol, fueron fijados en el imaginario social momentos deportivos clave, con buenas cuentas del seleccionado y de ensoñación para quienes los siguieron.
Aprendimos como nación y de otras naciones; fortalecimos la convivencia social. Revivieron recuerdos gratos, “la ola” en los estadios, los festejos posteriores a los partidos de futbol y los cantos populares como el “cielito lindo”; lograron colocar el ¿qué tal si sí? Nutriente de esperanza y sucesor del sí se pudo.
En paralelo, la vida política ha continuado sus derroteros. EU mantiene presión hacia el mundo económico y político, la guerra en Irán sigue, las críticas y amenazas a la OTAN continúan, la construcción de la Gran América está en marcha, los encuentros y desencuentros en Medio Oriente, Rusia y Asia son intermitentes; México reaparece cuando las cosas no le van bien en algunos lares. El qué tal si sí en México con EU podría significar la oportunidad de que algunos proyectos de seguridad y desarrollo cristalizaran. Cuestión de voluntad política.

• Autogol de la Femexfut
El presidente Trump, con varios de sus colaboradores —Sara Carter, Marco Rubio, Markwayne Mullin, Terry Cole y Ronald Johnson— presiona a los cárteles y a la clase política mexicana. El impacto tensa la relación entre México y EU, al defender su interés y seguridad nacionales, mantienen el combate a las drogas, en especial el fentanilo, debido a que les ha ocasionado un promedio anual de 80 a 100 mil muertes. Así continúa el golpeteo.
El T-MEC ha sido llevado a una ponderación y tensión anual bilateral, afectará inversiones en México, repercutiendo en empleo, crecimiento económico y desarrollo; propiciando mayor inseguridad y ampliando el portafolio de actividades delictivas.
La narrativa reciente de El Mayo Zambada, declarándose culpable ante las acusaciones de EU, que lo llevarán a cadena perpetua, busca no ser recluido en una prisión de extrema seguridad, pretende consideraciones y atención médica; choca con el reciente interés del Gobierno mexicano para buscar la verdad en torno a su captura, secuestro y entrega, particularmente con algunos de quienes intervinieron en su traslado, donde la aeronave, se exhibe en un museo de Nuevo México, EU, como un trofeo del FBI. Posiciones encontradas agregando el reciente libro del exembajador Ken Salazar. Por su parte, la defensa de El Chapo Guzmán, solicita sea devuelto su cliente a México, de lo contrario, presentará a las autoridades de EU, 32 expedientes contra narcofuncionarios mexicanos.
La respuesta gubernamental mexicana ha sido proteger y defender a su clase política; solicitando más pruebas al gobierno estadounidense, apelando a la soberanía y no injerencia, para evitar una mayor escalada en el acoso de EU.
El tiempo de disuasion está agotado, las agencias de inteligencia y seguridad de EU tienen rutas de acción para cumplir objetivos de capturar, detener o eliminar a los narcoterroristas. Falta decidir cuándo ocurrirá.
¿Y qué tal si sólo así, avanzamos como nación? ¿Y si sí?

Así andamos y andaremos

