Las cuatro compañías de celular más relevantes de México también salen perdedoras del corte de servicio móvil que a partir de esta semana instruyó la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones encargada a Norma Solano: el apagón ocasionaría una reducción de casi 7 millones de líneas activas a Telcel, probablemente 3 millones de líneas para AT&T, algo similar a Movistar y tal vez 4 millones para Bait-Walmart… mientras el enojo social aflora en redes principalmente en llamados a “desobediencia civil”, según reporta la consultora Dinamic, que dirige Augusto Ríos.
Ya no es un asunto meramente técnico o de seguridad público, sino uno de polarización política con derivaciones electorales, apunta la consultora. Vaya momento de hacerlo.
La vinculación de los números celulares a la Clave de Única de Registro de Población (CURP) ideada por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) de José Peña Merino se justificó desde inicio de año como un método robusto para contener la extorsión por teléfonos móviles. A siete meses de estar en marcha ese propósito los hechos echan por tierra es presunción oficial: la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), al mando de Juan José Sierra, difundió recién su reporte sobre extorsión, la cual ha llegado a niveles históricamente altos entre enero-junio de 2026 —el más elevado en 11 años— con un aumento anual de 9.7% en número de denuncias (6,562) y que no contempla la cifra negra estimada de casos no denunciados de 97 de cada 100 eventos.
Precisamente, el reporte de Coparmex revela que siete de cada 10 extorsiones documentadas son mediante teléfonos, Internet y redes sociales pese a que en junio se habían vinculado a CURP unos 63 millones de líneas enjaretando a las compañías privadas. Teóricamente, ese delito debió haber retrocedido 40%, no subir casi 10%.
Los reportes sobre grandes filas en centros de atención a clientes y la saturación de los sistemas de captación de información para la llamada “Ley Espía” son el efecto visible de tal disposición cuyos costos para captación, almacenamiento y administración de tal información deberán asumir Telcel, que dirige Daniel Hajj; AT&T, que lleva Mónica Aspe; Movistar, encargada a Camilo Aya (y que camina hacia fuera de México), y Bait, al mando de Gabriel Cejudo.
Un costo al que sumará la pérdida de ingresos en líneas activas y eventualmente un costo reputacional poco deseable.
Y es que Dinamic encontró 32 millones 270,450 impresiones totales en “X”, Instagram, YouTube, Face y TikTok en el que la notable mayoría (37% de esos post y comentarios) son llamados activos a la desobediencia civil a evadir un registro percibido como una imposición, a bloquear la recarga de saldo (el 80% de los 157 millones de líneas es de recarga o prepago) para presionar a las compañías y promoviendo la migración definitiva a redes WiFi públicas y otras alternativas.
Claro, sólo falta que a Peña Merino se le ocurra bloquear los WiFi cuando sea evidente que la extorsión sigue tan campante.
En esos posts, 27% es prueba de afectación real con la suspensión del servicio, elevando el nivel de alerta y preocupación “colectiva por Internet”. O sea, que el sustrato filosófico de esta acción gubernamental es el miedo.
No menos relevante es que 19% de los comentarios son de rechazo a la medida con castigo electoral. La consigna más referenciada, señala Dinamic, es “cada línea suspendida será un voto menos para Morena”. Además, 17% es queja a cortes erráticos sobre líneas de postpago (mensual) que supuestamente no serían afectados, así como dudas sobre si la información privada será debidamente resguardada.
Como dijo el “Quitavisas”, rellenen su plato de palomitas.
Big Mac y el mito del Superpeso. Hace 40 años, la entonces editora de The Economist, Pam Woodall se hizo la curiosa pregunta de por qué era más cara una hamburguesa icónica de McDonald’s en un país que en otro; las investigaciones derivadas de esa observación construyeron el Índice Big Mac que presenta la afamada revista, indicador que, tras una serie de ajustes, es a la fecha un instrumento fiable conforme el poder adquisitivo de las monedas y así comparar las sub o (mide comparativamente los costes de los 60 ingredientes que hacen que esa hamburguesa tenga igual sabor en cualquier lugar del mundo) pues refleja asuntos tan cruciales como diferencias salariales, fiscales e inmobiliarias, superando por mucho la calidad estadística de la sola comparación de variaciones genéricas de inflación… y que entre otras cosas demuestra que el “superpeso” es un mito no tan genial.
Y es que el poder de compra del peso se mantiene en la órbita del dólar, pues en Estados Unidos el apetitoso bocado costaba 6.22 dólares en julio 2026, en México fue de 6.27 dólares y perdiendo casi 15 puntos porcentuales de subvaluación respecto al año pasado.
Conforme a ese índice (su última versión compartida generosamente por el destacado economista Juan Carlos Moreno Brid), muestra que mientras en Suiza ese alimento costaba 9.04 dólares a julio pasado (sobrevaluación de 50%, casi 10 puntos abajo de un año a otro); en Indonesia cuesta 2.38 dólares y aumentó su subvaluación en ese caso 60%.
Es decir, los productos de Indonesia, así como los de Taiwán que andan en ese mismo rango, en precio son más competitivos que los mexicanos.
Y ya no se diga de Canadá —una subvaluación de casi 5%— o de Brasil con casi 28% por debajo de la BigMac estadounidense.
¿Con pepinillos o con rajitas?
Gana 5M2 licitación Ecobici. Con el fallo de la licitación para ampliar el programa Ecobici en la CDMX, a cargo del secretario de Movilidad capitalina Héctor Ulises García, este programa aumentará su cobertura de 6 a 9 alcaldías de la ciudad. Ganó 5M2 (Grupo Expansión de Edgar Farah) que ahora ofrecerá más de 10 mil bicicletas para superar 20 millones de viajes anuales.
Familia incómoda
