Ante la abierta violación a la ley electoral e inacción del INE y del Tribunal, siguió ayer el anticipado e ilegal destape de los candidatos de Morena a gobernadores de Sinaloa, la senadora Imelda Castro, y de Querétaro, Santiago Nieto, extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera y del IMPI, como Coordinadores de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en anticipadas campañas de un proceso que oficialmente se iniciará el próximo mes.
Esa inacción e inexplicable tolerancia de ambos organismos electorales contrastó con la celeridad con la que los magistrados, que quedan del Tribunal, resolvieron ratificar la resolución de la mayoría de consejeros electorales de obligar al nuevo partido político Somos México, a cambiar de nombre porque, según Gilberto Bátiz, titular de aquel, el que fue registrado “no lo caracteriza de manera suficiente como opción política específica”.
DE ESTO Y DE AQUELLO…

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Obligar a Somos México, partido que preside el experredista Guadalupe Acosta Naranjo y en el que participan diversos grupos de ciudadanos que militaron en otros, exmagistrados y exconsejeros electorales u organizaciones como Marea Rosa, como lo propusieron y aprobaron los consejeros del INE y ratificado por los integrantes de Tribunal Electoral, llevó al extitular del mismo, Reyes Rodríguez, a señalar que a ninguno de sus antecesores en esos organismos se le ocurrió nunca argumentar que un partido debía caracterizarse en su nombre.
Tras ignorar la sugerencia de la Presidenta Sheinbaum de solicitar licencia por estar acusado e investigado por la justicia de EU, de tener vínculos con el Cártel de Sinaloa, el senador Enrique Inzunza, decidió separarse de la bancada de Morena en el Senado y declararse “independiente”, para no perder el fuero, quejándose de “la feroz campaña de calumnias y diatribas” en su contra y fingirse inocente.
Desde ser detenido en Buenos Aires, el entonces contralmirante Fernando Farías Laguna dejó de ser integrante de la Marina, de la que ahora dieron de baja definitiva, tras su expulsión de Argentina, trasladado e internado en el penal de El Altiplano, acusado, junto con su hermano, Manuel Roberto, exvicealmirante, preso ahí mismo, de encabezar una red de contrabando de hidrocarburos.
Horas antes, como lo revelara Héctor de Mauleón en su columna, el excontralmirante tuvo un interrogatorio largo por parte de un agente del FBI en el penal de Azeiza, en la capital argentina, sin la presencia de su abogado allá, Félix Elou, lo que fue confirmado por su esposa, Mónica Gámez, entrevistada por Pamela Cerdeira en MVS.
Parecen meros buenos deseos que la senadora morenista Imelda Castro, próxima gobernadora de Sinaloa, “acabe” con el cártel de esa entidad.

Morena y el gran elector

