Continúa la animadversión de EU a México, ahora en la discusión del superávit comercial, donde ha logrado 195 mil millones de dólares anuales a su favor y el presidente Trump ha dicho que realmente de México ellos consumen tamales picantes, tomates y un par de cosas; además, EU ha anunciado cambios en su política migratoria, del control y seguridad fronteriza con bases militares y tecnología de punta, vislumbra la revocación de más de 200 mil visas otorgadas entre 2016 y 2026.
A las presiones y advertencias continúan la buena relación con la Presidenta Sheinbaum y el secretario Harfuch. Asimismo, en lo cotidiano, continúan la aplicación de aranceles, el congelamiento del T-MEC y la revocación de visas, con señalamientos de corrupción e impunidad del gobierno, la clase política y los cárteles.
Los registros que muestran la disminución en homicidios dolosos, ataques a narcolaboratorios y decomisos de drogas no son suficientes ante la falta de entrega del exgobernador morenista de Sinaloa y varios de sus colaboradores.

• Crimen organizado en Tabasco
Ahora utilizan la revocación de visas como advertencias políticas a quienes podrían tener vínculos con la delincuencia organizada, ya sea en el tráfico de drogas, de huachicol fiscal, de corrupción y demás delitos asociados a ello.
Si bien expedir visas es un derecho soberano de cada país, no obliga a un gobierno a mantenerla vigente hasta que expire. La revocación tiene diversos motivos o causas, considera información adversa para el solicitante y no conlleva necesariamente acusación penal pública. Además, no hay obligación de realizar una notificación personal antes de la revocación, en ocasiones se realiza con funcionarios o personas prominentes, y es común que se detecta la invalidez cuando intentan ingresar a EU. Además, la revocación de la visa no demuestra la comisión de un delito, la existencia de investigación penal o la participación en actividades ilícitas.
También puede haber algún significado político que afecte la reputación, que tenga implicaciones laborales y diplomáticas por la interacción que los personajes tienen con EU. Si bien muchas personas a quienes se han quitado visas están vinculadas a Morena, es debido al peso específico gubernamental y territorial que tienen. Desde luego el impacto por la visa revocada afecta la credibilidad de la persona y genera especulaciones vinculadas a actividades criminales.
A la fecha, EU ha revocado las visas a más de 50 políticos y funcionarios mexicanos que desconocen los motivos, aunque hay conjeturas que los asocian a actividades delictivas.
Han reconocido algunos que su visa se ha cancelado: Andrés Manuel López Beltrán y sus otros dos hermanos, los senadores Adán Augusto López, Gerardo Fernández Noroña, Enrique Inzunza y Andrea Chávez; los alcaldes Juan Francisco Gim, Oscar Eduardo Castro, Norma Alicia Bustamante Martínez y José Luis Dagnino, y de Aduanas, Alex Tonatiuh Márquez Hernández, entre muchos otros.

Mítines y ánimos

