BAJO SOSPECHA

“La Nueva Escuela Mexicana no prioriza los aprendizajes básicos”

El exsecretario de Educación Carlos Mancera cuestiona la falta de evaluación, apoyo a maestros y la mala focalización de becas; se deben ajustar los planes de estudio, señala

Bibiana Belsasso. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.<br>
Bibiana Belsasso. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

Esta semana salieron los resultados de la prueba PISA 2025 y los estudiantes mexicanos salieron reprobados. En matemáticas, México obtuvo 388 puntos; en lectura, 408; y en ciencias, 414. El promedio de los países de la OCDE es de 463, 461 y 482.

En matemáticas y lectura retrocedimos siete puntos respecto a 2022; en matemáticas estamos prácticamente donde estábamos en 2003. Sólo tres de cada 10 alumnos alcanzan el nivel básico en matemáticas y 41.8 por ciento está por debajo del nivel básico en las tres materias al mismo tiempo, más del doble del promedio de la OCDE. México quedó en el lugar 64 de 91 países y economías evaluados.

PISA es la prueba que aplica la OCDE cada tres años a jóvenes de 15 años en todo el mundo. No mide cuánto memorizaron, sino si pueden usar lo que aprendieron: entender un texto, resolver un problema con números, razonar con datos. Mide si la escuela los preparó para la vida. Por eso importa tanto. Y que quede claro: esto no es culpa de los muchachos.

La Presidenta Claudia Sheinbaum, durante la ceremonia de arranque del ciclo escolar 2026-2027 desde la Escuela Secundaria Técnica 10, el pasado 31 de agosto.
La Presidenta Claudia Sheinbaum, durante la ceremonia de arranque del ciclo escolar 2026-2027 desde la Escuela Secundaria Técnica 10, el pasado 31 de agosto. ı Foto: Cuartoscuro

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador desapareció la evaluación nacional, apostó por ideologizar la educación con la Nueva Escuela Mexicana y desdeñó este tipo de mediciones. México estuvo a punto de no participar en PISA 2025: la prueba se aplicó gracias a un amparo promovido por la organización Educación con Rumbo.

De todo esto platicamos con Carlos Mancera Corcuera, subsecretario de Planeación y Coordinación de la Secretaría de Educación Pública entre 1994 y 2000, socio fundador de Valora Consultoría y uno de los expertos en educación más reconocidos del país.

Bibiana Belsasso (BB): Los niños avanzan de grado sin comprender lo que leen ni dominar las matemáticas básicas. ¿Qué está pasando?

Carlos Mancera (CM): Es muy preocupante por dos indicadores. El primero, con datos oficiales, es la caída en la matrícula de educación básica y media superior. Y no sólo hay menos niños en las aulas: también baja la cobertura, la proporción de la población en edad escolar que debería estar estudiando. El segundo son los resultados de PISA, que confirman el retroceso en los aprendizajes.

BB: ¿Se relajaron los estándares educativos para aprobar?

CM: De manera muy importante. Hoy es prácticamente imposible que un alumno repita un grado. La lógica es que reprobar le causa un daño psicológico. Pero el daño más serio viene cuando un niño va cursando los grados sin aprender lo mínimo, porque terminará sus estudios, si es que los termina, sin dominar lo fundamental para la vida.

Lo correcto sería que, cuando se detecte a un alumno con rezago, los maestros tengan todos los apoyos para sacarlo adelante. Lo que no puede suceder es que exista una norma de no reprobación y los alumnos transiten sin aprender.

BB: La Nueva Escuela Mexicana privilegia objetivos sociales e ideológicos. ¿Dónde quedan los aprendizajes?

CM: La Nueva Escuela Mexicana no pone como prioritarios los aprendizajes básicos: lectura, matemáticas y ciencias. El que no lee no puede conectarse con el conocimiento. El que no domina las matemáticas elementales no puede desarrollar pensamiento lógico.

Ellos piensan que la misión de la educación es formar en la conciencia crítica, en el comunitarismo, en el valor de los pueblos originarios.

Son fines que se pueden discutir en una sociedad plural. Pero si un niño no sabe leer, cualquier otro fin que se plantee la educación no se puede cumplir. Por eso se llaman aprendizajes fundamentales: están en la base de todo.

Tomemos el humanismo mexicano, que el Gobierno repite tanto. ¿Cómo se forma a una persona en el humanismo si no sabe leer?

BB: El Gobierno dice que los resultados de PISA son culpa de la pandemia.

CM: Esa explicación pudo valer parcialmente en 2022. Han pasado tres años más y hoy ya no es válido. Hay que tener un mínimo sentido de responsabilidad y autocrítica. Uno de los factores es la forma en que se entregan las becas.

Cuando se gastan tantos recursos en becas universales para quienes no las necesitan, el sistema pierde los recursos para invertir en las escuelas con mayores rezagos. Por eso se eliminaron programas como Escuelas de Tiempo Completo.

Las becas Prospera, que existieron hasta 2018, daban montos más grandes al 25 por ciento de la población estudiantil más pobre que los que hoy otorgan las Becas del Bienestar. Se bajó el monto a los más pobres para dar becas a todos.

BB: ¿Qué pasó con los libros de texto?

CM: Son esencialmente los mismos desde hace tres o cuatro años. No parten de ninguna teoría del aprendizaje. Un buen libro de texto plantea objetivos, contenidos y ejercicios secuenciales. Los actuales son cápsulas de conocimiento de esto y de aquello, sin un entramado lógico. El Gobierno dice que este año hay nuevos libros que complementan, no sustituyen, a los anteriores, para algunos grados. Es un reconocimiento implícito de que hay una laguna enorme, pero no ha habido la voluntad, la capacidad o el tiempo para reformular esos materiales.

BB: ¿Cuántos años hemos perdido?

CM: En primaria, la cobertura era de 96 por ciento en 2018; para el ciclo escolar 2025-2026 es de 93. Es decir, siete por ciento de los niños está fuera de la escuela. En preescolar sólo cursa 61 por ciento, cuando en 2018 era 72; quizá estemos en niveles de 2010. En bachillerato, la cobertura es de 75 por ciento, cuando en 2018 era de 76. Menos alumnos, menos cobertura y menos aprendizajes.

BB: ¿Qué tendría que pasar para corregir el rumbo?

CM: Ajustar los planes y programas de estudio con un foco claro en los aprendizajes fundamentales. Dar muchos más apoyos a los maestros: el presupuesto para la formación de maestros en servicio ha caído 90 por ciento desde 2018. Materiales didácticos de calidad. Becas bien focalizadas y programas como las escuelas de tiempo completo para las poblaciones más vulnerables. Evaluación: La desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y después de Mejoredu dejó un vacío enorme para saber qué sucede en las escuelas.

BB: Si no corregimos, ¿qué país vamos a ver en 10 o 15 años?

CM: Un país, para progresar y dar oportunidades serias a sus habitantes, necesita un sistema educativo en el que todos vayan a la escuela y todos aprendan lo elemental: lectura, matemáticas y ciencias. Un país que quiera funcionar democráticamente y con equidad necesita un sistema educativo que se asegure de que nadie quede atrás.

Temas:

Google Reviews