The Invite (La invitación) dirigida por Olivia Wilde (2026) es una comedia dramática que retrata la vida marital de Joe y Angela, casados desde hace tiempo, padres de una niña de 12 años, que han sido arrasados por el aburrimiento, la rutina, el desencanto y la frustración individual de anhelos de juventud de los que no quedó casi nada.
Él, músico frustrado, sintiendo que viven por encima de sus posibilidades. Ella, devorada por la maternidad y obsesionada con decorar la casa.
El contraste lo traen sus vecinos del piso de arriba, Pina y Hawk, que vienen a cenar con ellos y que parecen mucho más felices, pero sobre todo, más desinhibidos sexualmente. La película, en un formato teatral, sigue las confesiones que se hacen estos cuatro personajes, con los que cualquiera que haya estado en una relación de pareja se podría identificar.

• De aspirante a promotor
Una cena de vecinos se convierte en algo que se parece a una sesión de terapia sexual de parejas. Las fantasías y experiencias sexuales de Pina y Hawk evidencian que Joe y Angela han abandonado ese terreno desde hace tiempo. A partir de la mirada de los vecinos, se preguntan si todavía son deseables y ven amplificado el abismo que los separa.
También quedan al descubierto sus propias fantasías, que se han despertado con los vecinos. Que el objeto amado nunca nos pertenece del todo, que no tenemos acceso completo a su vida psíquica, a sus deseos, se vuelve algo sorpresivo para Joe y Angela, que habían decretado la muerte sexual y emocional de la pareja.
Cuando caen los ideales, de pareja, de familia, de éxito económico o social, se cae una máscara que protege al personaje y lo que sostenía la vida se desmorona. Si ya no soy eso que pensaba, si la vida no es como la imaginaba, ¿quién soy?
Un ideal no es sólo lo que queremos alcanzar, sino también la imagen que queremos presentarle a los otros, la pareja feliz, la familia feliz, el hombre y la mujer exitosos. Muchas veces se confunde la aprobación de los otros con la propia satisfacción. El ideal del yo dirige el juego de las relaciones, así que cuando se desmorona, cae una expectativa y una identidad.
Joe y Angela ven, por fin, la caída de su vida de pareja, que ya no pueden negar más. Tal vez el momento del derrumbe de lo que creyeron cuidar durante tanto tiempo, sea el momento para que aparezca el deseo, eso que genuinamente cada uno desea hacer con su vida, más allá de lo que deben ser.
Lacan plantea una gran pregunta: “¿Has actuado en conformidad con tu deseo?”.
No pregunta si fuimos exitosos, si cumplimos con nuestro deber o si hicimos felices a los demás.
Joe y Angela fueron un ideal para el otro, pero después descubren que el otro no ofrece ninguna garantía de felicidad y aceptar eso produce angustia, pero también da espacio para hacerse responsable del propio deseo.
Por Vale Villa La caída de los ideales

Claudia Tacoronte

