Tras meses de preparación, la Comisión Europea presentó finalmente la ley KIDS, con la que pretende reducir los riesgos asociados al uso excesivo del Internet y las plataformas digitales de los niños y adolescentes.
Esta ley aplica métodos más restrictivos para evitar que los niños utilicen plataformas digitales que los pueden poner en riesgo. Europa plantea establecer límites de edad para acceder a redes sociales.
Los menores de 13 años tendrán prohibido utilizar este tipo de plataformas digitales y, entre 13 y 15, solo podrán utilizar determinadas plataformas mediante cuentas vinculadas o supervisadas por sus padres, con un límite de tiempo de una hora diaria.

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A partir de los 15 años, los adolescentes podrán abrir sus propias cuentas y perfiles en dichas plataformas sin necesidad de supervisión; sin embargo, las propias empresas deberán realizar cambios sustanciales en sus plataformas para evitar prácticas adictivas en contra de los usuarios.
Este es uno de los puntos clave de esta nueva ley europea para regular las plataformas digitales. La propuesta de la Unión Europea no quiere centrarse solamente en el tiempo que pasan los menores de edad conectados, sino también en cómo están diseñadas dichas plataformas.
La llamada “seguridad por diseño” obligaría a las empresas tecnológicas a modificar determinadas características que pueden fomentar un uso excesivo o compulsivo por parte de los usuarios.
Como parte de estas medidas, se plantea prohibir el scroll infinito, que permite consumir el contenido de una plataforma de manera continua sin un punto natural de finalización.
También se propone prohibir las notificaciones en horario de noche para evitar la interrupción del sueño de los menores de edad.
Otro punto importante es el de limitar las funciones diseñadas para mantener al usuario conectado durante periodos largos.
Y por último, prohibir el uso de chatbots que utilicen inteligencia artificial que puedan generar algún tipo de dependencia emocional en los menores que utilicen las plataformas.
Con todas estas medidas se intenta trasladar parte de la responsabilidad del comportamiento de los usuarios a las propias empresas, que son las encargadas de diseñar las plataformas y los elementos que fomentan un uso compulsivo y excesivo.
Esta regulación europea tendría un alcance bastante amplio, ya que no solo afectaría únicamente a las redes sociales digitales, sino que también alcanzaría a plataformas de vídeo, videojuegos en línea, chatbots, compañeros de inteligencia artificial, tiendas de aplicaciones y sistemas operativos.
Como parte de esta nueva legislación y para darle continuidad a la aplicación de las normas, las empresas tecnológicas se van a someter a auditorías obligatorias para demostrar que sus productos son seguros por diseño y que se hace todo lo posible por resguardar la seguridad de los menores de edad. Una normativa que tuvo que haberse planteado desde hace mucho tiempo pero que finalmente llega al mundo digital para adaptarse a las nuevas tecnologías. Sin duda un ejemplo para México y para otros países latinoamericanos.

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