Mañana comienza un nuevo ciclo en la Selección Mexicana de futbol bajo las órdenes de Rafael Márquez, uno de los grandes símbolos e históricos que vistió la camiseta nacional. Aún con el impulso de emotividad que provocó la presentación del combinado mexicano en la Copa del Mundo, comienza el sueño, la ilusión de que este equipo se consolide poco a poco, conquiste nuevamente la región y llegue de la mejor forma al próximo mundial que se disputará principalmente en la zona de la península ibérica en Europa. Simbólicamente reiniciar un ciclo, significa dejar atrás los conflictos, el caos, el perfume con aroma de derrota, pero a diferencia de otros procesos, éste parece ser diferente, al menos con tintes de continuidad.
Sí, es verdad que el ánimo en la gente se percibe diferente a los últimos tiempos. Todavía la semana pasada, me llamó la atención que muchísima gente utilizó su jersey del mundial para festejar la noche mexicana, no fue para nada casualidad. El estreno de Márquez ya cuenta con sold out en tierras estadounidenses, con un rival que no será para nada sencillo como el colombiano. Lastimosamente para este primer juego, el técnico mexicano no podrá contar con los elementos que el quisiera porque esta fecha FIFA se empalmó con la jornada 10 del futbol mexicano que como no puede fallar, calendariza de manera terrible.
Serán precisamente con los viejos vicios de nuestro futbol con los que Rafa tendrá que librar las verdaderas batallas si quiere tener una gestión diferente. Hoy este proyecto tiene sus cimientos en varios jugadores jóvenes como la Hormiga Gónzalez, Hugo Camberos y Sandoval; además de gente de experiencia como Julián Quiñones y Raúl Jiménez (que no forman parte de esta convocatoria por lesión); pero en el nombre y apellido donde se centran las miradas, es en el nuevo 10 de la selección: Gilberto Mora. Cerca de cumplir los 18 años el próximo 14 de octubre, Morita es el que comandará este equipo bajo las órdenes de Rafa Márquez, quien ya proyecta de acuerdo con su discurso, un futbol al estilo Barça, siendo Morita quien tome un rol como el de Lionel Messi.
Podría parecer irresponsable estas comparaciones o meterle una presión extra al jovencito jugador de Xolos, pero si algo demostró ya Gilberto Mora, es que tiene la madurez emocional para asumir ya ese rol. Si bien el mundial pasado tuvo algunos claroscuros, hay que considerar que venía de una lesión grave de pubitis, y aún así dejó destellos sobresalientes. En esta actual temporada ha tomado los hilos de su club y nos ha regalado un gran futbol y se le nota mejoría constante partido a partido.
Falta aún esperar si en esta ventana invernal Morita da el salto a Europa, decisión que aún divide opiniones, pero desde mi óptica, con un buen proceso, precisamente como el que vivió su hoy entrenador de la Selección Mexicana, podría ser lo mejor para su carrera. Finalmente llegó el día de Rafa Márquez, un nuevo ciclo y las ilusiones renovadas, hoy cuenta con apoyo del gremio y de la afición. Además, en la cancha contará con una buena mezcla de futbolistas entre juventud y experiencia, pero estoy convencido que desde ahora nos debemos mentalizar en que es: Gilberto Mora y 10 más.
Escuchar
