PUNTO CIEGO

Algo está cambiando

Daniel Santos. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Daniel Santos. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: La Razón

En 1952, Miguel Alemán entregó la Presidencia a un hombre que había sido parte de su propio gobierno y que él mismo había impulsado para sucederlo: Adolfo Ruiz Cortines.

Como suele ocurrir en México, muchos pensaron que cambiaba el Presidente, pero no quien mandaba. Durante las primeras semanas no hubo ninguna ruptura; sin embargo, Ruiz Cortines hizo algo mucho más efectivo, empezó a tomar decisiones. Se alejó poco a poco de los hombres del alemanismo, construyó su propio círculo y, en los estados, comenzó a sustituir a gobernadores identificados con su antecesor por personajes que le respondían a él. No necesitó anunciar que las cosas habían cambiado. Las cosas simplemente empezaron a cambiar.

Algo de eso estamos viendo ahora mismo. La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio un golpe en la mesa, sacudió la canasta y dejó bastante claro quién manda. Durante meses, muchos siguieron leyendo a Morena con el mismo manual con el que terminó el sexenio anterior; o sea, que quien era cercano a López Obrador o tenía relación con Adán Augusto llevaba una candidatura prácticamente amarrada. Pero en el México político de Claudia eso ya no funcionó. Los que pesaban antes, ya no pesan igual, y la mejor muestra es que Andrea Chávez en Chihuahua, Geraldine Ponce en Nayarit y Tatiana Clouthier en Nuevo León se quedaron solamente con las ganas.

Las tres fueron identificadas, por distintas razones y en distintos momentos, con los hombres poderosos del sexenio anterior. A veces por hechos, otras por dichos, trascendidos, versiones y hasta chismes que corrieron por años.

Lo que sí era una realidad es que las tres construyeron la percepción de que mandaban, o cuando menos pesaban bastante, en sus respectivos terruños.

Andrea Chávez fue muchas veces soberbia. Incluso circularon versiones sobre conversaciones con Adán Augusto en las que supuestamente se referían de manera despectiva a la Presidenta, audios cuya existencia ella negó públicamente. Lo cierto es que su cercanía con el tabasqueño nunca fue ningún secreto. Adán llegó, incluso, a decir públicamente que Andrea sería candidata y gobernadora de Chihuahua. Quizá, entre tanta cercanía, alguien olvidó explicarle que ya había una nueva Presidenta y Jefa política. Claudia se los recordó desde febrero. Y la decisión terminó por reafirmarlo.

A Geraldine Ponce siempre la ubicaron como una de las figuras más cercanas a López Obrador. Las muestras públicas de afecto y cercanía entre ambos fueron documentadas durante años y alimentaron columnas, fotografías, publicaciones y todo tipo de versiones. En Nayarit construyó, además, un poder propio considerable; la fama era que lo que Geraldine decía, pasaba. Pues sí, sólo que ahora no lo suficiente.

La candidatura terminó en manos del Partido Verde y de Jasmine Bugarín.

Y la tía Tatis fue muy cercana al expresidente. Aguantó desplantes, diferencias y aquel peculiar estilo obradorista de tratar a los propios, que a veces parecía exigir más resistencia que militancia. Pero ni su cercanía, ni los años de acompañamiento, ni su casi masoquista aguante le alcanzaron para hacerse con Nuevo León. Ahí la elegida fue Clara Luz Flores.

Tres nombres, tres estados y tres ejemplos bastante vivos de que la que manda hoy en Morena se llama Claudia Sheinbaum Pardo. Ya no se llama Andrés, tampoco Adán, ni muchos otros etcéteras que ya no caben en estas líneas.

Adolfo Ruiz Cortines entendió, hace más de setenta años, que para ejercer el poder no basta con sentarse en la silla; hay que conseguir que los demás entiendan que quien está sentado ahí es quien toma las decisiones. No hizo falta pelearse públicamente con Miguel Alemán ni salir a anunciar el nacimiento de una nueva era. Simplemente empezó a decidir.

Claudia tampoco necesitó anunciar nada. Le bastó con tres nombres fuera de la boleta para mandar el mensaje.

Algo está cambiando.

Reenviado

”Doy gracias a la Presidente, a Morena y a la 4T por no permitir que mi hermana Tatiana continúe ayudándolos en la destrucción del país !!!

Gracias Mil !!! …”

Manuel Clouthier C.

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