LA MALETA DEL CINE

Atrapada entre dos mundos

Javier Solórzano Casarín │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Javier Solórzano Casarín │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: Especial

Hace 20 años tuve la formidable oportunidad de ver en el cine la obra maestra de Guillermo del Toro (Guadalajara 1964), El laberinto del fauno. No sólo una de las mejores películas de habla hispana de los últimos 30 años, sino una de las mejores cintas del cine universal.

Hoy, en su vigésimo aniversario, el filme se reestrena en salas de todo el país. Hay que ir a verla.

El laberinto del fauno nos ubica justo en el apogeo de la sangrienta dictadura española, liderada por Francisco Franco.

La guerra civil o guerra de España se desató cuando el golpe de Estado de 1936, ejecutado por las fuerzas armadas contra el Gobierno electo de la Segunda República, fracasó parcialmente. Después del bloqueo del estrecho de Gibraltar y la pronta colaboración con la Alemania nazi y la Italia fascista, las tropas rebeldes se trasladaron desde Marruecos a la España peninsular en las últimas semanas de julio. Estos sucesos dieron inicio a una guerra civil que concluyó en 1939.

Desde ese año hasta 1975, la dictadura franquista sometió a España por completo. Durante su régimen de terror y barbarie, Franco no sólo fue apoyado por los nazis y por grupos fascistas de otras partes de Europa, sino también por la propia Iglesia Católica. Por casi cuatro décadas, la designada Guardia Civil (el ejército personal de Franco) reprimió a la población entera y asesinó a sangre fría a cualquiera que se le opusiera.

En este capítulo ensordecedor de la historia de España y del mundo, se desenvuelve el fantástico y asombroso relato de Guillermo del Toro.

En 1944, Ofelia (Ivana Banquero), una niña fascinada con los cuentos de hadas, es enviada con su madre embarazada (Ariadna Gil) a reunirse con su nuevo padrastro, el despiadado capitán Vidal de la Guardia Civil (Sergi López en una actuación escalofriante). Al llegar a la casa de campo rodeada por un aparentemente impenetrable bosque, Ofelia descubre inmediatamente que su presencia no es bienvenida en este lugar y que al capitán lo que más le importa es su heredero.

Ofelia explora los alrededores y conoce a un Fauno (Doug Jones), una criatura mágica que le revela que ella no es una niña común y corriente, es en realidad una princesa perteneciente a un reino subterráneo.

A medida que ella embarca la búsqueda por su reino, en un universo tanto maravilloso como aterrador, la violencia del capitán Vidal y del mundo exterior se intensifica.

Del Toro ha creado un apasionante cuento de hadas para adultos. Un enclave narrativo donde convergen en partes iguales la crueldad, la brutalidad, la esperanza y la inocencia. No sólo construye las dos dimensiones en las que coexiste Ofelia con un estilo técnico, estético y audiovisual deslumbrantes, sino que también nutre a la odisea dramática de su protagonista con una profundidad filosófica y emocional que nos provoca replantearnos nuestra percepción de la realidad misma y de la experiencia humana.

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