BAJO SOSPECHA

Trump se juega su tranquilidad

Bibiana Belsasso. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.<br>
Bibiana Belsasso. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

Hoy se celebran las elecciones de medio término en Estados Unidos, conocidas como midterm elections. Están en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 del Senado y 36 gubernaturas, además de numerosos cargos estatales y locales.

Históricamente, el partido del presidente suele perder posiciones en el Congreso durante estas elecciones. La gran pregunta es si Donald Trump logrará romper esa tendencia o si los demócratas conseguirán recuperar el control de alguna de las cámaras.

Conversé con el internacionalista y periodista Juan Pablo de Leo para La Razón sobre lo que se juega en esta elección realmente. ¿Está Trump en una elección para renovar el Congreso o, en los hechos, es un referéndum sobre los dos primeros años de su segundo mandato?

DÍA CRUCIAL

Trump dio un discurso final de la campaña de mitad de mandato, ayer en Washington.
Trump dio un discurso final de la campaña de mitad de mandato, ayer en Washington. ı Foto: Especial

Para De Leo esta elección es muy importante para Trump en lo personal: “Se está jugando, uno, la tranquilidad de su presidencia”. Explicó que el mandatario “ha tenido dos años con el respaldo republicano” y que eso implica protección en torno a Jeffrey Epstein, pues el escándalo “no se ha hecho más grande” gracias a esa “protección legislativa”; implica no ser llamado a comparecencias, ni él ni su gabinete, y “poder designar libremente a los personajes de su gabinete que van y vienen”.

Aun si pierde, detalló, conserva el veto: “Todo lo que sea mayoría simple lo puede vetar Donald Trump”. No perdería poder sobre su agenda, sino que “va a tener que utilizar el poder de veto”.

Le cuestioné al periodista que, por como están las encuestas, el presidente probablemente no tendrá la mayoría que tiene hoy. De Leo respondió que, según las del New York Times y las de CNN, los republicanos van a perder la mayoría de las gubernaturas en juego y escaños del Senado que le darían la mayoría a su rival. “La Cámara de Representantes es casi seguro que la pierdan. El Senado está en juego”, dijo.

En la boleta genérica para el Congreso, el promedio de FiftyPlusOne del 5 de octubre ubicaba a los demócratas con 51.2 por ciento frente a 43.3 por ciento de los republicanos, de acuerdo con un reporte de TResearch.

De Leo pone el foco en Texas, republicano “prácticamente desde finales de los 80”, que hoy está en juego en lo senatorial y en lo legislativo. “Nunca habíamos visto una carrera tan competida desde hace 40 años”, afirmó. La razón, explicó, es “una nueva generación demócrata con otro tipo de mensaje”, que algunos consideran “más radical, más hacia la izquierda, más socialista”, y que apela a jóvenes que sienten que el país no les da condiciones para el sueño americano: una casa, la universidad, una vida llevadera. “La punta ha sido Mamdani en Nueva York. Ése es el nuevo Partido Demócrata que está siendo puesto a prueba.”

Para De Leo, el error estratégico de Trump fue la guerra contra Irán: “La economía norteamericana previo a esa guerra no era tan mala”. Con el cierre del estrecho de Ormuz y el alza de los energéticos y la gasolina “le llega en un pésimo momento a Donald Trump porque, hoy por hoy, es uno de los presidentes más impopulares en la historia que está enfrentando una elección intermedia”.

Sobre las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), De Leo afirmó que es un tema que le ha funcionado con su base: “Los cruces migratorios de México a Estados Unidos se han detenido por completo”. Cuando le recordé que las deportaciones de gobiernos demócratas han sido más altas, respondió que la diferencia es de estridencia, no de números.

No es lo mismo deportar a 100 mil migrantes que a 10, pero si esos 10, explicó, “salen en Fox News, salen en CNN y salen en MSNBC”; es “una política televisiva, una política mediática”; con abuso policial y de poder, dirigida a una base que “quiere pensar que el gobierno y el Estado norteamericano se está deshaciendo de sus migrantes”.

El problema de Trump en esta elección insistió, no es la frontera: “es el tema económico, es el tema de los energéticos, de la gasolina, de los alimentos y cómo ha aumentado el costo de la vida en los últimos ocho o nueve meses”.

En la entrevista le planteé que California y Nueva York pierden residentes que se mudan a estados como Florida por las políticas fiscales. De Leo respondió que eso no le corresponde directamente a Trump, porque son impuestos estatales: sería “un referéndum respecto a los partidos políticos y respecto también a un discurso de inequidad”.

Recordó que Ron DeSantis, gobernador de Florida, no cerró los negocios durante la pandemia y generó incentivos fiscales, y que en Texas ocurre algo similar con Dallas, Austin y Fort Worth. Contrastó ese modelo de libre mercado con “el estado social al que le apuesta Gavin Newsom, el gobernador de California”.

Pregunté cómo votarán los latinos; y es que en reportajes que hice hace un par de años, muchos latinos de generaciones en Estados Unidos me decían que apoyarían a los republicanos para que no llegaran más migrantes y se redujeran sus oportunidades laborales, De Leo me respondió: “No sabemos si las encuestas están midiendo bien el voto republicano. Quizá puede mantenerse como un voto oculto”. Sostuvo que hispanos, mexicoamericanos y cubanoamericanos “votan con el bolsillo, no necesariamente con la moral respecto al tema migratorio”. Según el Pew Research Center, Trump obtuvo 48 por ciento del voto latino en 2024 y la entonces candidata demócrata Kamala Harris, 51 por ciento.

Esta elección poco tiene que ver con nuestro país, así me lo explicó De Leo: “México no existe en esta elección para Estados Unidos”. Los temas, enumeró, son: Irán, el petróleo y la energía, y el posible juicio político contra Trump: “Creo que muy poco va a cambiar, gane o pierda Donald Trump”. Añadió que la DEA, el FBI y el Departamento de Estado trabajan de manera independiente, cada uno con su propia agenda, y que el T-MEC lo negocia Trump con su gobierno.

Concluyó: “La presión sobre México se va a mantener independientemente de cualquier resultado prodemócrata o prorrepublicano”.

Hoy hay elecciones intermedias en Estados Unidos. Para México, De Leo no ve cambio: la presión seguirá igual, gane quien gane.

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