DESDE EL CONGRESO

Especial atención

Ricardo Monreal *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: La Razón de México

Las elecciones intermedias en Estados Unidos dejan un nuevo escenario político que, sin duda, merece especial atención desde México. Los resultados preliminares apuntan a un cambio significativo en el equilibrio de fuerzas en Washington, con el cual el Partido Demócrata recuperaría el control de la Cámara de Representantes y del Senado.

Más allá de cualquier lectura partidista que pueda hacerse de la jornada del pasado 3 de noviembre, lo importante es entender qué representa esto para nuestro vecino del norte. Es decir, durante los próximos dos años habrá una relación distinta entre su Poder Ejecutivo y el Legislativo, lo cual puede influir en sus decisiones internas y, por ende, en su política exterior, incluida su relación con México.

Otro aspecto que merece atención es el avance de perfiles latinos en distintas contiendas. Destacan triunfos como las gubernaturas de California y Texas. Son resultados relevantes para la comunidad mexicoestadounidense, la cual forma parte esencial de la vida económica, social y cultural de la Unión Americana.

Sin embargo, sería un error reducir toda la elección a ese dato o interpretar sus resultados como una señal automática sobre el rumbo de la relación bilateral. EU tiene sus propias dinámicas, intereses y debates internos. Por eso, lo que corresponde a México es observar con atención, mantener abierto el diálogo y seguir actuando con mesura y responsabilidad ante cualquier cambio.

La razón: somos vecinos y socios estratégicos. Ese país es nuestro principal socio comercial y ambas economías están profundamente vinculadas. Millones de empleos, empresas, productores y familias dependen de esa relación. Por ello, cualquier modificación en las decisiones económicas de Washington tiene consecuencias que repercuten en ambos lados de la frontera.

Además, tenemos asuntos importantes en la agenda común, como la revisión del T-MEC, certidumbre para las inversiones, cadenas de suministro, migración, seguridad, combate al tráfico de drogas y de armas, además de la atención a nuestras comunidades migrantes. Ninguno de estos temas puede resolverse con declaraciones unilaterales ni mediante presiones.

En ese contexto, México debe mantener una posición firme, pero también inteligente. La Presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara al establecer los principios que orientan nuestra relación con el vecino del norte, que incluyen respeto a la soberanía y cooperación sin subordinación. No se trata de cerrar puertas ni de desconocer los desafíos comunes, se trata de resolverlos mediante entendimiento y respeto mutuo.

Los resultados electorales en EU abren una nueva etapa. Desde México estaremos atentos a lo que ocurra en los próximos dos años, sin anticipar conflictos ni dar por hecho acuerdos. Nuestra tarea es cuidar los intereses de la nación, mantener la unidad y respaldar a la Presidenta en la defensa de nuestra soberanía en aras de fortalecer la buena vecindad.

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