Arturo Damm Arnal

¿Cuál debe ser?

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Arturo Damm Arnal
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

En el anterior Pesos y Contrapesos hice referencia a tres mediciones distintas de la inflación. La Inflación General, IG. La Inflación Subyacente, IS. La Inflación de la Canasta de Consumo Básico, ICCB.

Por lo general, cuando se habla de inflación, se hace referencia a la primera, la IG. Ejemplo de ello es que la meta de inflación del Banco de México se refiere a ella, a la IG.

La IG se calcula a partir del comportamiento de los precios de 120,454 bienes y servicios concretos (por ejemplo: sopa de pasta de fideo, marca La más sabrosa, de 200 gramos), agrupados en 299 productos genéricos (por ejemplo: sopas de pasta). En noviembre, en términos anuales (comparando cada mes con el mismo mes del año anterior), dicha inflación fue 4.32% y, en términos mensuales (comparando cada mes con el mes inmediatamente anterior), 0.64%.

La IS se calcula excluyendo de la IG los precios de productos agropecuarios, de los energéticos y de las tarifas autorizadas por el gobierno, precios que son más volátiles que el resto (agropecuarios) o cuya fijación no responde a condiciones de mercado (relación entre oferta y demanda), sino a decisiones gubernamentales (energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno). En noviembre, en términos anuales, dicha inflación fue 5.30% y, en términos mensuales, 0.26%.

La ICCB se calcula a partir del comportamiento de los precios de los 176 bienes y servicios que integran las canastas alimentaria y no alimentaria del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, Coneval, productos que, por ser los básicos, consumimos todos. En noviembre, en términos anuales, dicha inflación fue 3.92% y, en términos mensuales, 0.76%.

La meta de inflación del Banco de México (tres por ciento más menos un punto porcentual de margen de error), se refiere a la IG. ¿No es mejor opción, para fijar la meta, la IS, también conocida como inflación base o inflación núcleo, relacionada con la tendencia de largo plazo de la inflación? Mi opinión es que sí, razón por la cual, a partir de este Pesos y Contrapesos, cuando analice el tema de la inflación, y sobre todo de la eficacia de la política monetaria para mantenerla dentro de los límites de la meta (entre dos y cuatro por ciento), usaré la IS, no la IG.

En noviembre la IG fue 4.32%, solamente 0.32 puntos porcentuales, el 8.0%, por arriba del límite superior de la meta. Por su parte la IS fue 5.30%, 1.30 puntos porcentuales, el 32.5%, por arriba de dicho límite.

Según la encuesta de noviembre, del Banco de México, a los especialistas en economía del sector privado, y considerando el promedio de las 37 respuestas recibidas, será hasta 2025 cuando la IS se ubique, en 3.76%, dentro de los márgenes de la meta (4.50% según la expectativa más pesimista, 3.30% según la más optimista).

Claro que la discusión de fondo no debe ser cuál de las tres mediciones de inflación (IG, IS o ICCB), debe utilizarse para fijar la meta de inflación. La discusión de fondo debe ser si es correcto que el banco central tenga metas de inflación, a favor de la pérdida en el poder adquisitivo del dinero y, por lo tanto, de nuestro trabajo. No, de ninguna manera. Y no se trata de bajar la meta, por ejemplo al dos por ciento, entre uno y tres, sino de eliminarla, sobre todo por motivos éticos, relacionados con la justicia.

Mañana lo explico.