Arturo Damm Arnal

Lo importante: ética y economía

PESOS Y CONTRAPESOS

*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

Al igual que el anterior, escribo este Pesos y Contrapesos ignorando el resultado de la votación en el Congreso con relación a la contrarreforma eléctrica (¿consiguió Morena, entre los legisladores de la oposición, los 56 votos que le faltaban?), que, como lo expliqué en la anterior entrega, intenta hacer de la CFE monopsonio y monopolio, partiendo de la creencia de AMLO de que los sectores estratégicos de la economía deben estar en las manos exclusivas del Estado, ser monopolios gubernamentales, aunque el párrafo cuarto del artículo 28 constitucional, ¡increíblemente!, no los considere tales (constitucionalismo ficción).

Quienes están a favor de la contrarreforma consideran, siguiendo el discurso de AMLO, que quienes votaron en contra traicionaron a la patria, y, habiéndole comprado tan absurdo discurso al presidente, quienes están en contra consideran que quienes votaron a favor también traicionaron a la patria, por lo que los unos estarán acusando a los otros de traidores y los otros estarán acusando a los unos de lo mismo.

Hablar de traición a la patria si se votó en contra o a favor de la contrarreforma eléctrica es una tontería que, llevada hasta sus últimas consecuencias, puede resultar peligrosa, sobre todo para los traidores, perfectamente identificables en este caso. (Ya Pablo Gómez quiere castigar a quienes no votamos en la consulta para la revocación).

Lo que importa, en asuntos relacionados con la provisión de bienes y servicios, es, desde el punto de vista ético, la justicia, el respeto al derecho individual para producir, ofrecer y vender, en este caso electricidad, y, desde el económico, la eficacia, la capacidad para ofrecer electricidad al menor precio posible, con la mayor calidad posible, y con el mejor servicio posible, para la realización de actividades económicas que van desde la producción de bienes y servicios hasta su consumo. No hay actividad económica, desde la producción hasta el consumo, que no utilice algún tipo de energía proveniente del petróleo y/o la electricidad. El precio al que se provee dicha energía afecta desde la competitividad de los productores hasta el bienestar de los consumidores.

Hablar de traición a la patria si se votó en contra o a favor de la contrarreforma eléctrica es una tontería. Lo que importa es, desde el punto de vista ético, la justicia, y, desde el económico, la eficacia. Justicia y eficacia siendo que la segunda, como lo muestra la historia y lo demuestra la teoría, depende de la primera.

No creo que Morena haya conseguido los 56 votos que le faltaban para la aprobación de la contrarreforma eléctrica. Y no lo creo porque, si así fue, es un escándalo mayúsculo, como lo es el del diputado priista Carlos Aysa. Pero con nuestros políticos nunca se sabe.