Arturo Damm Arnal

Inversión y consumo

PESOS Y CONTRAPESOS

*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

El desempeño de la economía debe medirse a nivel de la economía familiar, del bienestar de sus miembros, que depende, en buena medida, de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios a su disposición, la mayoría de los cuales hay que comprar, compra que es un buen indicador de ese bienestar.

Es lo que el INEGI llama Consumo Privado, CP, la compra de bienes y servicios, de parte de las familias residentes en el país, excluyendo bienes inmuebles y objetos lujosos.

Si tuviera que elegir, entre las muchas variables que hay, una sola para responder la pregunta ¿cómo va la economía?, sería la Inversión Fija Bruta, IFB, que se realiza en instalaciones, maquinaria y equipo, y que proporciona la infraestructura física para llevar a cabo la producción de bienes y servicios, por lo que es un buen indicador del comportamiento de la Inversión Directa, ID, que produce bienes y servicios (con los que satisfacemos nuestras necesidades), crea empleos (para producir alguien debe trabajar), y genera ingresos (a quien trabaja se le paga), empleos e ingresos de los que depende, en buena medida, el bienestar de las familias. Todo esto depende de la ID: producción, empleos, ingresos, bienestar, y por ello es una buena variable para responder la pregunta ¿cómo va la economía?, ID que depende, en buena medida, de la IFB.

Ya tenemos, proporcionados por el INEGI, los resultados de la IFB en noviembre.

En términos mensuales, comparando cada mes con el mes anterior, en noviembre la IFB creció 0.0 por ciento (un mes antes creció 1.4 y un año antes 0.6), por debajo del promedio alcanzado entre enero y octubre, 0.51 por ciento.

En términos anuales, comparando cada mes con el mismo mes del año anterior, en noviembre la IFB creció 5.9 por ciento (un mes antes creció 6.6 y un año antes 5.7), por arriba del promedio logrado entre enero y octubre, 5.48 por ciento.

En noviembre el nivel de la IFB fue similar al de diciembre de 2013 y se ubicó 10.02 por ciento por debajo del máximo histórico de julio de 2018.

Ya contamos, también proporcionados por el INEGI, con los resultados del CP en noviembre.

En términos mensuales en noviembre el CP decreció 0.6 por ciento (un mes antes creció 0.1 y un año antes 0.9), por debajo del promedio alcanzado entre enero y octubre, 0.33 por ciento.

En términos anuales en noviembre el CP creció 4.1 por ciento (un mes antes creció 5.7 y un año antes 5.6), por debajo del promedio conseguido entre enero y octubre, 7.10 por ciento.

Con relación al CP hay que decir que desde febrero de 2022 superó el nivel que tuvo antes de la recesión, y que pese a los malos resultados de noviembre (en términos mensuales estos fueron los resultados de los últimos cuatro meses: agosto, 0.6 por ciento; septiembre, 0.3; octubre, 0.1; noviembre, menos 0.6. En términos anuales estos: agosto, 7.0 por ciento; septiembre, 5.8; octubre, 5.7; noviembre, 4.1), todavía se ubica por arriba de ese nivel, lo cual no quiere decir que todas las familias ya cuentan con todos los bienes y servicios necesarios para satisfacer todas sus necesidades, por lo menos las básicas, algo que, en México, estamos lejos de lograr.

Si la mejor manera de tomarle el pulso a la economía es con la comparación mensual, en materia de CP e IFB noviembre fue un mal mes. ¿Qué pasó en diciembre? Lo sabremos el 6 de marzo, cuando INEGI publique la información.