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Bibiana Belsasso

El juicio de Emma Coronel

BAJO SOSPECHA

Bibiana Belsasso
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Emma Coronel Aispuro, la esposa de Joaquín El Chapo Guzmán, tenía apenas 17 años cuando conoció al capo. Desde entonces aprendió a vivir con él, siempre a salto de mata, escondiéndose.

Cuando lo hacían en la sierra, él se sentía cómodo, ella no. Tuvieron unas gemelitas y, según cuentan algunos de los agentes que estuvieron en la detención de Guzmán Loera, lo único que le preocupaba al narcotraficante era el bienestar de su esposa e hijas.

Pasaron los años, detuvieron a Joaquín, y Emma ya no se sentía segura en Sinaloa. Con ciudadanía estadounidense, estuvo entrando y saliendo de Estados Unidos, y siempre fue fiel compañera de su esposo, primero cuando estuvo detenido en México, y luego lo acompañó en todo el juicio de Nueva York, donde fue declarado culpable.

Tras su detención, ella participó en un reality de televisión, subía fotos de las fiestas de sus hijas a redes sociales y daba entrevistas.

Nunca imaginó que sería detenida. Hoy, lleva tres meses y 17 días recluida en el centro de detención de Alexandría, en Virginia, Estados Unidos, pero este jueves 10 de junio, su suerte podría cambiar.

The New York Times asegura que en su audiencia, Emma Coronel podría declararse culpable de liderar el Cártel de Sinaloa junto con su esposo Joaquín El Chapo Guzmán. También reconocerá que ayudó al capo a fugarse del penal del Altiplano, Estado de México, el 11 de julio de 2015, tras su segunda captura.

Se espera que Coronel Aispuro, de 31 años, se presente ante la Corte Federal de Distrito de Columbia. El supuesto acuerdo de culpabilidad no requerirá que coopere con las autoridades estadounidenses ni proporcione información sobre los aliados, socios comerciales o parientes de su esposo.

Por el cargo inicial de asociación ilícita que se le imputó, enfrentaba entre 10 años y cadena perpetua. Gracias al acuerdo con el gobierno estadounidense, será designada como “participante mínima”, y su sentencia se reduciría.

En la misma publicación se detalla que la información fue dada a conocer por una persona familiarizada con el caso, que prefiere permanecer en el anonimato.

Desde su detención, su defensa acusó que la esposa de El Chapo estaba presa bajo condiciones insalubres, que sólo le permitían bañarse en la madrugada, que padecía frío, que dormía en una colchoneta y que sólo tenía permitida una hora al aire libre, sola.

Es inusual que la justicia vaya tras cónyuges de los narcotraficantes, pero los fiscales del mismo juicio de Guzmán Loera presentaron evidencia sustancial de que Coronel Aispuro, a diferencia de otras esposas, estaba implicada en el negocio criminal de su marido.

Lista para declarar

La exreina de belleza, al participar en una audiencia de su juicio en Washington, tras su detención, el 22 de febrero pasado, en el aeropuerto de Dulles, en Virginia.Foto: Reuters

Los señalamientos en contra de Emma Coronel vienen de las declaraciones de narcotraficantes que, para obtener un beneficio ante la justicia de la Unión Americana, se convirtieron en testigos protegidos, principalmente Dámaso López, El Licenciado, un hombre cercano a El Chapo Guzmán.

Paradójicamente, dos días después de la detención de Emma, la sentencia para Dámaso López Núñez se redujo, según consta en la base de datos del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos, donde se establece que la fecha de liberación de El Licenciado será el 8 de noviembre de 2032, dentro de 14 años. Permanece en un centro penitenciario de máxima seguridad en el estado de Pensilvania.

En su proceso judicial, López Núñez fue incluso identificado por autoridades estadounidenses como sucesor de El Chapo en el Cártel de Sinaloa, cuando éste fue recapturado en 2016.

A Coronel Aispuro también la acusan de conspirar con otros para ayudar a El Chapo en su escape de 2015 y de planear otra fuga para evitar su extradición a los Estados Unidos, en enero de 2017.

La acusación contra Emma también incluye grabaciones interceptadas que fueron reveladas en el mismo juicio contra Joaquín Guzmán.

Según la declaración jurada emitida por Eric McGuire, agente del FBI, y difundida por el Departamento de Justicia, de 2012 a 2014, Emma Coronel pasó mensajes de parte de El Chapo a otros miembros del cártel para proseguir con actividades de tráfico de drogas.

El agente aseguró que su testigo protegido reveló que ella hizo un pago de unos 36 millones de pesos para regresar al capo a la prisión del Altiplano, donde se ejecutaría otra fuga, que no se concretó.

Las historias de los narcotraficantes nunca terminan bien. Hoy, Emma Coronel enfrentará un proceso judicial tortuoso, encarcelada en condiciones muy estrictas y, sobre todo, lejos de sus dos hijas chiquitas.

Recorrerá el camino de este juicio, pero, a diferencia de su esposo, quien estuvo acompañado de Emma, ella lo hará sola, mientras El Chapo cumple una condena de por vida.

De nada sirve tanto dinero y poder.