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Dra. Yolanda Pica

Michael Phelps: sus medallas a cambio de la salud mental

CLARAMENTE

Dra. Yolanda Pica
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Dra. Yolanda Pica

Dedicado a Pepito Rodríguez

En 1992, en Baltimore, EU, Michael (siete años) entra a la habitación de sus padres y encuentra a su madre, De-

bbie (profesora), con una expresión de profunda tristeza, sus dos hermanas mayores están llorando, prefiere salir de ahí pensando que es algo que no le atañe; sin embargo, su madre lo llama y le explica que su papá se ha ido de la casa para siempre; en su autobiografía Beneath the Surface, Phelps habla de estos sucesos y de cómo extrañaba que su padre, oficial de policía, regresara cada día de su trabajo, para compartir videojuegos con él; creció en un hogar uniparental.

Michael PhelpsFoto: Especial

Su madre notó la tristeza y soledad de Phelps, para ayudarlo lo integró a las clases de natación de sus hermanas, el niño odiaba tener la cara mojada y el frío, se rebeló con berrinches, pero al final

aprendió a nadar.

Con 10 años obtuvo un récord nacional para nadadores de su edad y comenzó a entrenarse en forma seria con Bob Bowman,

A los 12 años lo diagnosticaron con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, lo medicaron con metilfenidato, fármaco que ayuda a mejorar el comportamiento de los niños que sufren de esta condición, que se caracteriza por hiperactividad, falta de atención, impulsividad y dificultad para estar quietos.

Su actividad deportiva ya está definida, siempre rompiendo récords de categorías por edades, culminando con que lo clasificaron para los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, a los 15 años, convirtiéndose en el nadador masculino más joven en llegar al equipo olímpico de natación en 68 años, el resto ha quedado grabado en la historia: es el deportista que en las Olimpiadas ha recibido más condecoraciones de todos los tiempos, con un total de 28 medallas, con 23 de oro, participó en cinco Olimpiadas: Sídney, Atenas, Pekín, Londres y Río de Janeiro, se retiró

a los 31 años. 

Michael PhelpsFoto: Especial

Su físico, dotado para este deporte: mide 1.95 m, pesa 88 kilos, sus brazos abiertos tienen una envergadura de 2.04 metros, lo cual es poco común, y calza del 12. Durante toda la época de nadador se caracterizó por su estricta disciplina, nadaba los siete días de la semana, cinco horas diarias, completando 80 kilómetros, cuando no entrenaba su rutina era dormir y comer, pues su dieta era de siete mil calorías diarias, para abastecer las energías que gastaba; por ejemplo, un desayuno consistía en ocho huevos fritos con pan tostado, sus “caprichos” eran jugar basquetbol y futbol de vez en cuando.

Escuchando un estilo de vida tan ascético sorprendió a todos con las siguientes noticias: en 2004, a los 19 años, regresando de Atenas, fue arrestado por beber y conducir, se declaró culpable y lo sentenciaron a 18 meses de libertad condicional; en 2009, a los 24 años un tabloide publicó una foto de Phelps fumando marihuana en una pipa, de lo que declaró: “Me comporté de una manera lamentable y demostré mi mal juicio”, no lo procesaron legalmente, pero la Federación Estadounidense de Natación lo suspendió tres meses. En 2014, a los 29 años fue arrestado por conducir a exceso de velocidad y tenía el doble de alcohol permitido, por primera vez aceptó que sufría una grave depresión y se hospitalizó en una clínica de Rehabilitación en Arizona, donde permaneció 45 días, inició psicoterapia, se reconcilió con su padre y se lanzó a competir en unas últimas Olimpiadas: Río de Janeiro de 2016, a los 31 años, ya casado y con un hijo, en donde consiguió cinco medallas de oro y una de plata. 

Michael PhelpsFoto: Especial

En el programa Charlas de vestuario se sinceró con el jugador de la NBA Kevin Love, y se pueden comprender sus excesos en sus momentos más bajos, habló sobre su lucha contra la depresión que había mantenido durante toda su carrera y explicó cómo se resistió a compartir su situación por miedo al rechazo: “Yo fui educado para ser deportista, viví en una burbuja y después de un tiempo simplemente llegó un momento en que no me gustaba ser lo que era, definitivamente no tenía ganas de estar vivo. Puedo decirte que aprendí a comunicarme

cuando cumplí 30 años”.

La depresión es una enfermedad mental que se caracteriza por tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración, es un trastorno que en su forma más grave puede conducir al suicidio. La OMS afirma que más de cuatro por ciento de la población mundial vive con depresión; el Inegi (2021) señala que 29.9 por ciento de los habitantes en México mayores de 12 años sufre algún nivel de depresión ocasional, mientras que 12.4 por ciento lo experimenta de manera frecuente. El tratamiento es con fármacos antidepresivos y psicoterapia.

Phelps ahora se dedica a transmitir el mensaje de la importancia de que los niños y jóvenes sean conscientes de sus emociones, que se las comuniquen a sus padres y familiares; ha creado el lema: “Está bien, no estar bien”, enfatizando la importancia

de buscar ayuda.

En sus palabras: “Me gustaría marcar la diferencia, ser capaz de salvar una vida si puedo. Para mí eso es más importante que ganar una medalla de oro”.

Michael PhelpsFoto: Especial