Guillermo Hurtado

Galería de fantasmas

TEATRO DE SOMBRAS

Guillermo Hurtado*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Guillermo Hurtado
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Guillermo Hurtado

Enrique Fernández Ledesma nació en 1888 y murió en 1939. Amigo de juventud de su paisano Ramón López Velarde, escribió un libro de poesía y algunos más de crónicas históricas. Fue director de la Biblioteca Nacional.

Fernández Ledesma no alcanzó a ver con vida su libro Galería de fantasmas. Años y sombras del siglo XIX. Murió poco antes de que estuviera terminado, pero como el texto ya estaba muy avanzado, sus hermanos pudieron encargarse de que saliera de la imprenta. El libro ha sido reeditado, pero vale la pena leerlo en la hermosa primera edición, que apareció en la editorial México nuevo con grabados de Fernando Leal.

Galería de fantasmas es una colección de retratos y anécdotas de personajes del siglo XIX mexicano. En sus páginas encontramos estudios sobre Francisco Eduardo Tresguerras, Ignacio Ramírez, Juan Bautista Morales, Fernando Calderón, José Joaquín Pesado, Manuel Carpio, José Antonio del Raso, Andrés Quintana Roo, Antonio López de Santa Anna, Francisco Zarco, el Conde de la Cortina, el Emperador Maximiliano, la Emperatriz Carlota, Rafael Lucio, Sebastián Lerdo de Tejada, Juan José Baz, Manuel Acuña, Guillermo Prieto, Celestino González y Amado Nervo, entre otros.

Fernández Ledesma no conoció a las personas ilustres de las que nos habla en su obra. No se trata, por lo mismo, de un libro de recuerdos, como las Memorias de mis tiempos de Guillermo Prieto. Sin embargo, Fernández Leal escribe con tanta simpatía que uno juraría que fue testigo presencial de las historias que nos narra. ¿De dónde sacó los datos para escribir los retratos de su galería? Seguramente de su manejo de periódicos, cartas y otros documentos que encontró en la Biblioteca Nacional. Aunque también podemos suponer que preguntando por aquí y por allá a quienes todavía sabían algo ese México del siglo XIX que, ya en el XX, parecía quedar perdido en la bruma de los tiempos.

El siglo XIX mexicano fue turbulento y desordenado –lo sabemos– no obstante, tal como lo pinta Fernández Ledesma con inocultable nostalgia, también fue un siglo de hombres admirables, mejores, acaso, que los del siglo XX en el que murió el autor. ¿Qué diríamos de ellos, ahora en nuestro siglo XXI? Luis González dijo en el siglo anterior que, vistos a la distancia, los hombres del XIX parecen gigantes. Pues bien, ahora, en el XXI, yo añadiría que esos hombres parecen titanes.

Llama la atención que Fernández Ledesma siempre escribe con buena fe. No habla mal de nadie. Por eso, además de la exquisita prosa con la que compone sus crónicas, Galería de fantasmas nos regala páginas deleitables. Admiro esa nobleza de Fernández Ledesma. Pienso que para rescatar la historia de la segunda mitad del siglo XX deberíamos imitarlo y ponernos por encima de los resentimientos para escribir perfiles generosos de aquellos fantasmas que todavía nos siguen asustando, enojando o indignando.