Avatar del Jorge Camacho

Jorge Camacho

Hacia el 2024

ELUCIDACIONES

Jorge Camacho
Jorge Camacho 
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Jorge Camacho

El Presidente de la República abrió hace unas semanas la carrera hacia la sucesión presidencial. No se limitó a un nombre ni a dos ni a tres. Emplazó a un nutrido grupo de morenistas y cargos a su postulación: Juan Ramón de la Fuente, Tatiana Clouthier, Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, etcétera. Faltó Ricardo Monreal, quien se apuntó, sin embargo, una vez que López Obrador comentó que además cualquiera que ocupase cargos políticos de responsabilidad en su partido, tendría todo el derecho a postularse.

Desde ese momento, los movimientos de los prospectos no han dejado de realizarse. La mejor posicionada parece Sheinbaum, no necesariamente por su desempeño, sino por su cercanía con quien destapará al candidato. Por su parte, Ebrard y Monreal acaban de firmar en Zacatecas un pacto de no agresión con objeto de exigir piso parejo hacia el 2024 dentro de Morena. Lo relevante, a pesar de lo temprano que inicia la carrera por la sucesión, es que los precandidatos se están moviendo al buscar alianzas y estrategias que aseguren una competencia leal, sea lo que sea que signifique esto. Sin embargo, los movimientos del Canciller y del coordinador en el Senado exhibe falta de certeza. La incertidumbre los lleva a presionar para que las condiciones en la elección interna sean en efecto equitativas. Todo indica que no será así, pero de momento ya han iniciado los acuerdos y las alianzas.

La oposición sigue dormida. PAN, PRI, PRD parecen apreciar que el momento para elegir candidato está demasiado lejos como para iniciar desde ahora la carrera por un candidato. En la actualidad, la única manera de competir con Morena es presentando un candidato de coalición, puesto que el partido oficial y sus aliados mantienen 20 puntos de diferencia con los partidos de oposición.

Parece necesario que encuentre un candidato de consenso competitivo, al margen de intereses particulares de PAN, PRI y PRD. MC previsiblemente optará por un candidato propio, podría ser Enrique Alfaro. En estos momentos, los precandidatos del PAN exhiben un interés para encabezar la posible coalición que no se aprecia en el PRI y el PRD. No faltan nombres que de una u otra manera han dado a entender su postulación: Ricardo Anaya, el exgobernador Javier Corral, la posibilidad latente del exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los gobernadores de Querétaro y de Yucatán. Otros nombres surgen en la conversación política como Margarita Zavala.

El asunto tiene sentido porque previsiblemente Claudia Sheinbaum encabezará la coalición liderada por Morena. Una mujer opuesta a otra mujer. Con todo, hay un nombre que ya desde un tiempo está ejerciendo una oposición desde las filas del PAN, después de haber sido elegida por Morena: la senadora Lily Téllez. En estos momentos, es quizás la mujer más visible como opción para hacer frente a Sheinbaum. No parece que sus críticas dirigidas hacia las iniciativas de Morena y aliados obedezcan únicamente a la coyuntura política. Se antoja más bien una estrategia de alcance para situarse como precandidata a tomar en cuenta por parte de la coalición opositora. El asunto es de interés porque un candidato varón está en desventaja al competir con una mujer. El discurso firme y decidido de Téllez es quizás excepción dentro de unas formaciones cuya oposición hay que calificar de tibias y medrosas. De momento, Lily Téllez aparece como una figura visible, dueña de un discurso decidido y coherente, que a la vez que denuncia es propositivo.