Josefina Vázquez Mota

El monstruo de mi cuarto

SIN MIEDO

*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Josefina Vázquez Mota

“Mi casa queda en una loma cerca de la estación Andalucía. Allí vivimos tres personas. Mi mamá, el monstruo y yo. Cada vez que me voy a dormir puedo ver que en la esquina de mi habitación se para el monstruo para verme bien mientras duermo. Me da miedo que me haga algo mientras no puedo verlo, puedo sentir su mirada más y más profunda, como si sus intenciones se escucharan a gritos. Le he puesto varios nombres, el monstruo, el vigilante, el coco y muchos otros. Pero mi mamá le dice ´amor´.”

“El monstruo de mi cuarto”, es el título que Miguel Ángel López, de 15 años, le puso a su cuento, y que ganó el primer lugar en la categoría juvenil de la edición 2022, del concurso Medellín en 100 palabras, que se celebró en Colombia.

Miguel dijo a los medios de comunicación que la historia no es una vivencia propia, pero sí, la de amigas y amigos. “Decidí plasmarlo en la hoja para dar a conocer ese tipo de historias y que la gente haga conciencia sobre esto. No siempre el peligro está afuera, sino también dentro del hogar”, señaló.

En México, una de cada cuatro niñas sufre abuso sexual infantil, antes de cumplir los 18 años; en el caso de los niños, es uno de cada seis, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Lo impactante es que solamente uno de cada 10 niños y niñas abusados sexualmente, logra hablar del tema, el 90 por ciento de los casos permanece en silencio.

La organización Aldeas Infantiles SOS, sostiene que en la primera infancia (hasta los seis años), los agresores suelen ser en el 30 por ciento de los casos el padrastro; otro 30 por ciento los abuelos y tíos; y en el 40 por ciento restante, primos, hermanos o cuidadores.

Hace casi dos años, el 29 de abril de 2021, para ser exactos, aprobamos por unanimidad en el Senado, una reforma que elimina la prescripción de los delitos sexuales contra menores de edad, desde entonces está a la espera de ser avalada por la Cámara de Diputados.

Han pasado casi dos años y las víctimas de este cruel delito siguen en espera de hacer justicia, pues al eliminar la no prescripción del delito, su agresor dejará de vivir en la impunidad, y si bien su vida ya no será la misma, por lo menos el depredador sexual ya no seguirá lastimando a más niñas, niños y adolescentes.

Es bien sabido que un depredador sexual infantil violenta por lo menos 60 veces en su vida, es decir, 60 niñas, niños y adolescentes pueden ser sus víctimas.

Por eso hago una respetuosa invitación a las diputadas y a los diputados de todas las fuerzas políticas, a que en este nuevo periodo ordinario que está por iniciar el 1 de febrero, aprueben con carácter de urgente, la minuta sobre la no prescripción de delitos sexuales contra menores.

Sólo modificando la ley dejaremos de ser cómplices de estos criminales, sólo aprobando la reforma al Código Penal Federal, estaremos del lado de las víctimas y no de los victimarios.

Las niñas, niños y adolescentes no tienen partidos, tienen derechos, y hoy las víctimas nos necesitan; son por ellas y ellos que estamos legislando. Dejemos de hacer oídos sordos y atendamos las demandas de 5.4 millones de menores de edad que son víctimas de abuso sexual infantil en México.