Lunes 3.08.2020 - 12:48

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Nemer Naime

El fracaso de Salud y cómo salvarnos en una hora

OJO AL GARABATO

Nemer Naime
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Por:

Cada noche, Salud comunica dolor e inestabilidad. Siendo que su lucha es la más digna, no sabe contarnos una historia inspiradora. Sólo encuentra formas “nuevas” de deshumanizarnos y “normalizar” la muerte. Salud falla porque nos hace más pobres cada día, porque cada día somos menos: menos que creen, menos que luchan, menos que quieren arriesgarse para cambiar las cosas.

En marzo aprendimos que sin Salud no hay sociedad... y nos cuidamos y escuchamos y desechamos esa “vieja normalidad” con la esperanza de un mundo mejor. Sacrificamos libertades personales, y detuvimos luchas sociales, sin la mayor queja y con enorme hambre y sed de transformación. Queríamos un mundo mejor.

Pero en la “nueva normalidad”, Salud se equivoca con nuestras vidas, prefiriendo defender sus cifras y lanzar culpas a otros lados que proteger y liberarnos de un sistema que nos sentencia a vivir con enfermedades.

Esta década de los 20 ya no podemos progresar sin considerar la Salud Humana y Ambiental sobre todas las cosas. El tiempo es muy corto para nuestra salvación. Y Salud puede contribuir enormemente a nuestro bienestar con una sencilla estrategia.

Suena absurdo, pero a esto voy. A las 7 pm, hay una conferencia nacional que es de flojera. Es un fracaso moral, espiritual, mental, físico y mediático. Es una traición al vibrante humanismo inherente en Salud, ya que promueve la muerte y atenta contra nuestro derecho a participar en la Transformación.

¿Cuál es la solución? Convertir esa conferencia en:

“La Hora Nacional de Salud”.

Cada noche debemos aprender algo de Salud para tener conocimientos que nos ayuden a construir una “nueva normalidad” coherente con la utopía que soñamos en conjunto. Una hora que nos motive, que nos contagie con ganas de vivir mejor.

Una hora donde expertos en nutrición hablen con los mejores cocineros, taqueros y fonditas de México para promover la gastronomía nacional y fortalecer el mercado interno y el turismo nacional. Una hora con alguien de la Sedatu para que se dialogue sobre la posibilidad de modernizar el campo, de enverdecer nuestras ciudades. Una hora con alguien de Trabajo para que se debatan las nuevas dinámicas laborales y cómo la salud mental tiene un efecto en el rendimiento laboral.

Una hora con “Deportistas del Bienestar” para darle un espacio a atletas olímpicos y paralímpicos, donde nos ofrezcan clases de sus disciplinas y nos muestren sus rutinas y hábitos sanos, y compartan sus sueños para que niños y niñas crezcan teniendo héroes y heroínas, que crezcan sabiendo que si se puede... que vale la pena la vida.

Una hora para presentar a la Medicina como el arte mas científico y la ciencia mas artística. Una hora para inspirar a futuras generaciones.

Una hora para crear una red, junto con Cultura, de “Artistas del Bienestar”, que contribuyan con sus talentos para la promoción de hábitos saludables. Una hora para fomentar un pueblo de lectores y de creadores.

Una hora en la que se dialogue abiertamente con ex-secretarios de Salud y Medio Ambiente para que unan sus ideas y puedan salvar la vida humana y natural en el planeta.

El Poder es llanamente la capacidad de dirigir voluntades. Salud tiene Poder pero falla rotundamente en dirigir nuestra voluntad de cambio. Ese será su mayor fracaso... y el nuestro.

Se comienzan a llenar fosas y días y noches con llantos de familias y comunidades desamparadas. Millares de bocas infantiles que se quedan sin pan crecen sabiendo que el abrazo y la caricia son un riesgo. Una juventud con los brazos amarrados con alambres apenas despierta, sorprendida, y se encuentra encarcelada y sin futuro. ¿A dónde vamos?

Comienza el crepúsculo de una noche muy fría y muy larga. Ya lo sabemos. Durante ese tiempo, Salud necesita comunicar su incansable lucha por defender la Vida. Hasta ahorita solo promueve el miedo, la confusión y la muerte, y hasta ahora esa hora es lo mas dañino en todo nuestro “nuevo” sistema de salud.