“Donde hay poca justicia es un
peligro tener razón”.
Francisco de Quevedo
En estos días de intensos cuestionamientos a los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tenemos que recordar su historia y su importancia en una democracia, siendo el Máximo Tribunal Constitucional y órgano superior del Poder Judicial de la Federación, es uno de los contrapesos al Presidente en turno.
La Suprema Corte en México entró en funciones en marzo de 1825, poco tiempo después de la entrada en vigor de la Constitución de 1824, la que consagró nuestra independencia de España, llamada en ese entonces Supremo Tribunal de Justicia, integrado por cinco miembros, los cuales eran renovados cada tres años, en forma escalonada y mediante un sorteo.
En 1836, con la entrada en vigor de la nueva Constitución, ésta de orden centralista, se modificaron algunas cuestiones referentes al poder judicial, quedando conformada la Suprema Corte por once Ministros y un Fiscal y desapareciendo los Tribunales de Circuito, lo cual generó una gran controversia en el Poder Judicial; sin embargo, la Corte siguió funcionando de acuerdo a sus nuevas condiciones.
En 1857 se crea una nueva Constitución Política, la cual adoptó el sistema federal, y con un espíritu liberal, teniendo grandes juristas como Mariano Otero, la Suprema Corte sorteó situaciones difíciles, como su enfrentamiento contra el clero, la abolición de los fueron militares y eclesiásticos, lo que le dio gran fuerza y vigor, representando un contrapeso real frente a los poderes Ejecutivo y Legislativo.
En el siglo XX surge una de las primeras revoluciones en el mundo, la Revolución Mexicana, la cual culminó con la creación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, estableciendo nuevamente condiciones diferentes en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ésta quedó integrada por once Ministros, de los cuales tres de ellos habían sido Constituyentes y grandes juristas, como José María Truchuelo, Enrique M. Colunga y Alberto M. González, quienes tuvieron que resolver asuntos de suma trascendencia: establecer que el cobro de impuestos es facultad soberana del Estado. En el transcurso de los años se llegó a estar conformada por veintiséis Ministros, resultando poco funcional por su gran número de Ministros.
En 1994, durante la Presidencia de Ernesto Zedillo, se creó un nuevo periodo de la Suprema Corte, a través de una profunda renovación de la misma, pasando a retiro todos los Ministros, y bajando su número de 26 a 11, con una duración de hasta veinte años y un retiro escalonado, modificando totalmente su estructura.
Con los cambios de la Corte, también se creó el Consejo de la Judicatura Federal, el cual es el encargado de la administración, vigilancia, disciplina y de la carrera judicial, teniendo como principal objetivo garantizar la independencia de los jueces y magistrados, una de las principales críticas que se le hace es que el Consejero Presidente es el Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia, lo cual genera un conflicto de intereses.
Como hemos visto la Suprema Corte de Justicia juega un papel principal en los sistemas de gobierno, pero siempre ha estado sujeta a los cambios políticos, por lo
tanto desde la refundación bajo el gobierno de Ernesto Zedillo, ha venido creciendo la burocracia a su alrededor, y cada nuevo Presidente ha colocado a sus cercanos en las ternas, por ello ante el arribo de AMLO no puede esperarse algo diferente, la llegada de Juan Luis González Alcántara a la Corte es un nuevo aire y un equilibrio necesario para su mejor desempeño.

