Tras las devastaciones ocasionadas por las lluvias extraordinarias de este año y las intensas sequías que se enfrentaron en los periodos anteriores, Christian Domínguez Sarmiento, doctora en Ciencias de la Tierra, advierte que esa tendencia de alteraciones climatológicas continuará, porque el cambio climático ya no es algo para hablar hacia el futuro, sino del presente.
“El cambio climático ya está, no tenemos que esperar 10, 20 años, que por lo general es lo que hablan. De aquí a 10, 20 años va a ser mucho más caliente o mucho más seco, ya lo estamos viviendo, ya vemos que los ciclones cada vez hacen llover más, que ciertos fenómenos se vuelven más peligrosos para la sociedad, entonces creo que uno de los grandes retos que enfrentamos es que la población pueda involucrarse con estos resultados que tenemos y con la ciencia, que lo hagan suyo, también los tomadores de decisiones como los políticos.
- El Dato: El cambio climático hizo de 2025 uno de los tres años más calientes de los que se tenga registro; fue también la primera vez que superó el umbral del Acuerdo de París.
La experta, quien trabaja en el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México, señala que existe una tarea ardua en divulgación, para que cuando pasan extremos como en este año, podamos explicar cómo ocurrió.

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Además afirma que uno de los desafíos es que toda la población le pudiera llegar este conocimiento y que lo hagan suyo.
Christian Domínguez narra que los vientos, tormentas y huracanes que azotaban a menudo su natal Veracruz despertaron en ella, desde pequeña, el interés y la motivación para convertirse más tarde en una de las científicas mexicanas más sobresalientes para comprender el panorama adverso que ha enfrentado México, consecuencia del cambio climático.
En el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México, Domínguez Sarmiento y otros profesionales en su campo, enfrentan un reto que no sólo repercute en su labor, sino en la humanidad misma: que la población y los gobiernos se apropien de los conocimientos que ayudan a comprender el entorno que nos tocó vivir.
Sin embargo, la adversidad interna en el gremio, advierte, es la falta de inversión para hacer que México aproveche el potencial de sus profesionales y cuente con su propia generación de informes meteorológicos que sirvan para que el país emprenda políticas más certeras alrededor de los fenómenos naturales acarreados por el cambio climático.
- El Tip: México ha sufrido cambios climáticos marcados con periodos de sequía prolongada seguidos por temporadas de lluvias intensas.
¿QUÉ TE LLEVÓ A ESTUDIAR METEOROLOGÍA?
Soy de Xalapa, Veracruz, a mi estado le afectan ciclones tropicales, lluvias, frentes fríos, además, de manera diferente, por ejemplo, de la Ciudad de México. Entonces, desde chiquita veía que afectan estos fenómenos en donde yo vivía y me empezó a interesar mucho saber qué pasaba y tratar de entenderlo. Por eso fue que estudié la licenciatura en Ciencias Atmosféricas en la Universidad Veracruzana y luego vine a la Ciudad de México a estudiar mi maestría y doctorado.
¿ALGÚN FENÓMENO SIGNIFICÓ PARTEAGUAS EN TU DECISIÓN?
Fue la depresión tropical número 11, ocurrió en 1999 y hubo inundaciones al norte de Veracruz. Algo muy parecido a lo que ocurrió este año. Y también en Veracruz en las inundaciones… Lo que más me ha sorprendido han sido pocos fenómenos en realidad, por ejemplo, Otis, en el 2023, sí me sorprendió muchísimo por su rápida formación, intensificación y todos los daños que trajo a Acapulco. Eso en particular sí fue bastante sorprendente para mí. No esperaba que se intensificara así. Otro fue Stan, en 2005, que, si bien no fue un huracán muy intenso, provocó demasiadas inundaciones en Veracruz y me tocó vivirlo, me tocó ver mi ciudad inundada y me impactó mucho.
¿CUÁLES SON LAS ADVERSIDADES QUE ENFRENTA ESTA PROFESIÓN?
Los grandes desafíos que enfrentamos, primero, es que no hay datos, no hay instrumentación, no hay una buena inversión en medir y caracterizar cada uno de los fenómenos. Casi todo lo que sabemos de los fenómenos es por tecnología de Estados Unidos o lo que se tiene a nivel mundial, pero por los datos que se producen en México, no. No tenemos una buena red, no hay radares, no hay instrumentos para medir, por ejemplo, la crecida de los ríos, que fueron las causas principales que falló en el norte de Veracruz. Yo esperaría que, por el bien de la población, de todos los que vivimos en este país, podamos avanzar en esa materia en los siguientes años.
¿CÓMO PERCIBES EL DESARROLLO DE LA MUJER EN EL ÁMBITO DE LA METEOROLOGÍA?
Desde que era estudiante, no era una carrera totalmente dominada por hombres, pero tengo que decir que los máximos ponentes, los que desarrollaron ciencia de la meteorología en el país, en los setenta, ochenta... son hombres, entonces, como mujer una busca una figura femenina y no la hay porque los exponentes son hombres, entonces, como mujer en la meteorología eso es lo que nos hace mucha falta: esta figura, que es como un rol a seguir y al cual admirar, que haya sido una máxima ponente de la meteorología en México, pero no la hay. Ahora como investigadora, no tengo muchas colegas mujeres jóvenes; sí hace falta que se involucren muchas más mujeres en este campo.
¿ASPIRARÍAS A CONVERTIRTE EN ESA PONENTE QUE LE HACE FALTA A MÉXICO?
Sí me gustaría, pero, supongo, faltan muchos años.
¿CUÁL ES TU META EN TU DESARROLLO PROFESIONAL?
Darle la información meteorológica a la población, diseñar o al menos participar en el desarrollo de sistemas de alerta temprana para ciertos fenómenos, como tormentas intensas o mejorar el que ya se tiene para ciclones. Estoy en un grupo creado por la Secretaría de Ciencia que planteaba un sistema de alerta temprana por inundaciones en el norte de Veracruz, pero no hemos tenido demasiado avance. Supongo, se dará en 2026, con una actividad conjunta de investigadores y la parte gubernamental, porque es una tarea muy difícil si no se cuenta con la herramienta necesaria, porque no es simplemente ver un pronóstico y mandarlo a los celulares. Para una alerta temprana se necesitan aparatos y eso es un gran desafío para el país porque no se cuenta con los instrumentos de medición.
En espera de que más jóvenes se interesen por profesionalizarse en la meteorología, la doctora Sarmiento asegura que el aprendizaje se construye todos los días porque a diario la atmósfera nos enseña algo.
“El mensaje es que es una carrera fantástica, la atmósfera es un laboratorio diario en el que ocurren muchísimos fenómenos atmosféricos diario, todos los días sucede algo y es muy hermoso estudiarlo. Necesitamos tener muchas matemáticas, mucha física y también muchas ganas de aprender acerca de la atmósfera porque todos los días nos enseña algo”, dijo.
En cuanto al panorama nacional, su expectativa es “que México pueda mejorar su cultura meteorológica y el interés por obtener la información” de mano propia.
CHRISTIAN DOMÍNGUEZ SARMIENTO
FORMACIÓN: Licenciada en Ciencias Atmosféricas, Universidad Veracruzana.
Maestría en Ciencias de la Tierra, Centro de Ciencias de la Atmósfera, Universidad Nacional Autónoma de México.
Doctora en Ciencias de la Tierra, Centro de Ciencias de la Atmósfera, Universidad Nacional Autónoma de México.
DESARROLLO: Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México

