La astronomía es uno de los campos más fascinantes de la ciencia. Explorar el espacio, así como ver y descubrir planetas, es un hobbie (o una profesión, para muchos) fascinante para muchos. Ahora, con el descubrimiento de Cloud-9, se suma un hallazgo más.
Descubrir planetas y cuerpos celestes nuevos nos recuerda que el universo es inmenso (y que hay una gran posibilidad de que no estemos solos). Pero también nos abre la puerta a nuevos conocimientos y posibilidades no exploradas.

Así, Cloud-9 no es solo una estrella más, sino que fascinó a la comunidad científica por las posibilidades que abre para la ciencia y la investigación astronómica.
Cloud-9: Lo que sabemos del “fósil” espacial visto por Hubble
En días recientes, la potente cámara del telescopio espacial Hubble captó un cuerpo celeste nombrado Cloud-9, el cual, hasta antes de su avistamiento, permanecía como “teórico” o “hipotético”.

Cloud-9 es el primer caso confirmado de un objeto teórico conocido como RELHIC (Reionization-Limited H I Cloud), el cual consiste en una nube de hidrógeno neutro en un halo masivo de materia oscura que nunca logró encender la formación de estrellas.
A diferencia de las galaxias normales, donde el gas se enfría y colapsa para crear soles, en Cloud-9 el proceso se detuvo, lo cual dejó un “fósil” cósmico.

Este cuerpo fue detectado inicialmente hace tres años mediante radiotelescopios, pero estos solo podían ver el gas, no las estrellas individuales, por lo que no se podía corroborar su composición.
Ahora, con la fotografía tomada por el Hubble, se logró observar la región profundamente, con lo que se confirmó que no hay ni una sola estrella, y es solamente una estructura de gas y materia invisible.
¿Por qué Cloud-9 es importante para la ciencia?
El hallazgo de Cloud-9 abre miles de posibilidades para los astrónomos y para la ciencia debido a que, por su estado “primigenio”, permite estudiar cómo se comporta la materia oscura de forma pura.
En palabras simples, es un vestigio intacto del universo temprano, que permite ver cómo eran los “ladrillos” que construyeron las galaxias actuales antes de que empezaran a brillar. Es como ver el pasado del universo en el que habitamos para conocerlo mejor.
Únete a nuestro canal de WhatsApp. En La Razón enviamos a tu celular lo más importante de México y el Mundo, recuerda que una persona informada siempre tiene La Razón.
am

