El Parque Cuitláhuac Sur, en la alcaldía Iztapalapa, cuyo costo de construcción y de mantenimiento hasta 2025 asciende a mil 168 millones de pesos ahora luce abandonado y deteriorado, pues hay desde juegos infantiles inservibles hasta baños cerrados y polvosos y un temazcal usado para guardar alimento de animales de granja.
Este espacio, del que está a cargo la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), se construyó en tres etapas entre 2019 y 2023 con una inversión de 699 millones de pesos. Desde la inauguración de la primera fase hasta 2025, las autoridades locales destinaron 469 millones de pesos para su cuidado, pero ahora luce distinto y con poca afluencia de personas.
- El Dato: La zona norte del Parque Cuitláhuac también está deteriorada y ésa le corresponde a la alcaldía Iztapalapa, de Aleida Alavez, quien prometió su rehabilitación.
En un recorrido, La Razón observó que, a pesar de tener una inversión 46 veces más alta que el presupuesto asignado al Metro este 2026, el parque no cuenta con baños útiles, hay robo de cableado, los juegos infantiles están rotos, las canchas de futbol y basquetbol lucen deterioradas, el foro al aire libre tiene fisuras en su estructura, hay basura en todos lados, condones usados y hasta un socavón con cintas de seguridad rotas.

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“Nuestro parque está abandonado. Yo vengo a caminar todas las mañanas, menos el lunes que no abren y eso sí, nada más camino en el área de la entrada, ya más atrás no voy, porque se pone feo y sucio”, comentó Anita Sánchez de 63 años, vecina de la colonia Santa Cruz Meyehualco.
- 85 Por ciento de los materiales usados para construir el parque fue reciclado
- 100 Mil pesos puede costar un juego infantil como los que están en el lugar
El cuidado y mantenimiento del Parque Cuitláhuac Sur es responsabilidad de la Sedema, la cual nombró este espacio como un Área de Valor Ambiental del tipo bosque urbano en 2021, dos años antes de la entrega de la tercera y última etapa.
Anteriormente el espacio era un basurero, pero mediante el programa Sembrando Parques del Gobierno capitalino se recuperó y transformó en un espacio hecho con 85 por ciento de materiales reciclados. Incluso se le llamó el “Chapultepec de Iztapalapa”, pues el objetivo era acercar a la población el derecho a un medioambiente sustentable y espacios públicos dignos y gratuitos.

El abandono y deterioro se aprecian desde la entrada del lugar, donde hay un mirador de aproximadamente 20 metros de alto que está cerrado desde 2024. Un policía comentó que no está abierto “por seguridad”, pero la cinta plástica amarilla con la leyenda “precaución” que debería impedir el paso está rota. En algunos de los seis cuartos de almacenamiento de la torre hay cobijas y cortinas improvisadas.
A 15 minutos de la entrada está el kartódromo, el cual funciona desde antes de 2016, pero no hay forma de rentar un gokart y, normalmente, ese espacio lo ocupan los ciclistas. La mayor parte de la semana opera como un estacionamiento para los comerciantes del Tianguis de los Tenis y los del Tianguis de Las Torres.
En todos los caminos del parque hay basura tirada, desde bolsas de botana y calcetines, hasta latas de cerveza, papel de baño y condones usados.
“Muchos chavos vienen acá a hacer cosas. Yo no digo que esté mal, porque se cuidan, pero que se lleven sus preservativos, no está bien si un niño encuentra uno y quiere jugar con él o yo sé qué más”, comentó Gloria, de 44 años, quien lleva a su nieta de dos años a jugar.

Ana Lucía, amiga y vecina de Gloria, consideró que hay mucho papel de baño usado tirado en el Parque Cuitláhuac Sur, porque “no hay baños aquí y a la gente le da la flojera salir”.
En el sitio, los sanitarios están cerrados con llave y algunos hasta con cadena y candado, pero a través de las ventanas rotas se aprecia que tienen retretes sin agua y los lavamanos no tienen llaves. Todo está polvoso y sin usar.
El pasto crecido acompaña todas las secciones; sin embargo, en unas es más peligrosa que en otras, ya que a unos pasos de un quiosco llamado Plaza Nodal hay un socavón de alrededor de metro y medio de ancho y dos de profundidad que solía estar resguardado por una malla precautoria roja que ahora está rota.
“Ni me había dado cuenta del hoyo. Es un peligro para niños y perros, y también para uno como adulto”, dijo Arturo de 58 años quien va a correr martes y jueves.
A unos 800 metros se ubica la zona de juegos infantiles, integrada por más de 15 complejos de mobiliario con toboganes. La mayoría presenta resbaladillas rotas y columpios desgastados y, según los precios de mercado, un conjunto de este tipo puede costar entre 100 mil y 300 mil pesos.
Luisa de 29 años dijo que prefiere llevar a su hijo de cinco años a unos juegos que están fuera del Parque Cuitláhuac Sur, pues los que hay dentro no tienen sombra y el menor se acalora y le sale sangre de la nariz.
Otros espacios deteriorados son el foro al aire libre, con el que se buscaba impulsar la cultura y las artes, pues su suelo comienza a quebrarse y las plantas crecen entre las grietas; además, el temazcal del sitio no funciona y sólo es usado como bodega de alimentos para los animales de la granja interactiva que está allí.
Este diario buscó a la Secretaría de Medio Ambiente local para obtener una respuesta sobre el mal estado de este predio de 83.07 hectáreas que recae bajo su cuidado, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

